El padre de La teoría de la iluminación del personaje es Robert McKee, autor de uno de los mejores manuales de guion de cine: El guion.

Akiva y la teoría de la iluminación de McKee.

McKee dice que para conocer mejor un personaje le tiene que iluminar a otro personaje diciéndonos cómo lo ve, sus palabras son una bombilla de mil watios que hacen relucir al personaje.

Por ejemplo en la serie Shitsel, que me fascina, y me acompaña durante mis noches cálidas de primavera, Shulem habla con su hermano Nuchem sobre Akiva y Libbi:

-Mi hijo es raro y tu hija también es rara. Se llevan bien.

O cuando Akiva va a ver a la casamentera a ver si le encuentra esposa, ésta le dice:

-Eres un tarado. ¿Qué te pasa?

Sin embargo, Akiva para Libbi es un hombre bueno, un artista sensible y lleno de talento.

La teoría de la iluminación es muy importante en guión. Los personajes se revelan por lo que hacen, no lo por lo que dicen, por cómo se comportan bajo presión, en sus miradas, más que en sus palabras, y bajo el foco de luz de la teoría de la iluminación, un recurso potente si se usa bien.

Los Shtisel son la bomba.
Akiva es un pintor con sueños y talento

Pero en Shtisel, una serie que trata el mundo de los judíos ultraortoxos, también reina el humor más tierno. En un episodio de la segunda temporada, Shulem roba una hoja del cuaderno de Konisberg, el casamentero, y lee como le describe como “muy fumador y muy comedor”, lo que desata las risas burlonas de su hermano Nuchem, y la frustración rabiosa y pesarosa de Shulem por verse retratado bajo semejante luz.

Una familia normal y muy humana, los Shtisel.

Shulem le da vueltas en la cabeza a las palabras del casamentero, rumia en plan negativo y se pregunta una y otra vez: ¿ese es él? ¿un tipo que come mucho y fuma mucho? Él, un rabino, que ha dedicado su vida a enseñar el Talmud a los niños en una escuela religiosa judía. El colmo.

Y aquí es donde va a entrar la teoría de la iluminación en juego otra vez en Shtisel. Shulem le pregunta a Aliza, su secretaria y amiga, cómo le describiría en dos palabras.

-Padre y educador.

Esa definición de su persona agrada más a Shulem. Tanto que la hace suya, y mientras están cenando, le dice a Akiva:

-Cuando yo me muera, solo quiero que pongas en mi lápida: padre y educador.

La teoría de la iluminación.

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