Mare me cae muy bien entre otras cosas porque se lleva muy mal con su madre. Ese antagonismo con su mamá me encanta. Ya vale de relaciones ñoñas con las madres en ficción. Hay madres que sacan lo peor de ti. Como Helen. Un poco de matrofobia no hace daño.

No es que sea mala, no, no es eso. Es que Helen dice a Mare justo lo que no quiere oir. ¿Os suena?

Helen hunde aún más a su hija, cuando Mare necesita más consuelo, cuando la caga con Carrie, por ejemplo, Helen dice cosas como que no hay que hablar mal de los muertos, y otros tópicos maternos, Helen le dice que no trabaje demasiado a Mare, que si a ver si se va a concentrar demasiado en investigar un caso, ¿le diría eso si fuese un hombre?

Ni de coña.

Además Helen también tiene cosas a favor, personajes multidimensionales, por favor: es más alcohólica que Mare, lo que ya es decir, porque trasiega Manhattans como si fuesen horchatas,incluso se cae y está a punto de romperse la cadera, lo que hubiera sido la puntilla y vuelta al ruedo para Mare y quiere a su nieto Drew un montón.

Helen es una madre tocaovarios que te cagas. No me extraña que Helen se escape tanto al pub del pueblo y beba tanta cervecita Rolling Rock. Tras un día matador en la oficina, tu madre tocándote los ovarios, y diciéndote todo lo que haces mal.

¿Tienes la autoestima por los suelos? No te agobies. Una charla con tu madre a la hora de la cena y te sentirás menos que cero.

-¡Gracias, mamá-grita Mare.

Además Helen es la típica madre que hasta liga con tu novio y se derrite de forma vergonzosa y te hace pasar un bochorno espeluznante cuando alguien tan estupendo como Guy Pierce, ese hombre-cañón, viene a verte.

Coño, que no vuelve este cañón por culpa de tu madre.

Y Mare vive en Esattown, una tierra de nadie:

Odio a mi madre, me empuja al alcohol y al vapeo.

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