Cómo hacerse Pro. Steven Pressfield

Seguimos aprendiendo juntos en esta nueva sección de autoayuda creativa en mi blog Cómo crear una serie de televisión. ¿Estáis disfrutando como yo estoy disfrutando? Venga que el viaje creativo merece la pena. Te hará la vida más divertida e interesante.

Sin duda, uno de los gurúes de la motivación a la hora de escribir o realizar cualquier trabajo que suponga una mejora en tu vida es Steven Pressfield. Después de La guerra del arte que ya hemos estudiado en esta bitácora, nos enfrentamos a otro libro suyo: Cómo hacerse pro (Turning Pro en inglés)

Steven no es amante de los cursos o de comprar productos, Steven cree en cambiar la mente.

Como decía James Allen: Siembra un pensamiento y cosecharás un acto, siembra un hábito y cosecharás un carácter, siembra un carácter y cosecharás una vida.

Así vamos desde los pequeños cambios a los grandes.

Pressfield sabe mucho de esto porque le ha arrancado a la resistencia unos cuantos guiones y libros, y durante muchos años estuvo bloqueado,encadenado en la mazmorra del auto sabotaje que se había construido él mismo.

Pressfiel está especializado en novela histórica y militar de la Antigüedad

Es gratis, pero no fácil

Cuando nos hacemos profesionales, dejamos una vida en la que nos sentimos muy cómodos. Abandonamos ese yo con el que nos hemos identificado durante tantos años y creamos uno nuevo.

Es gratis, pero sacrificado

Nadie da duros a cuatro pesetas. Eso está más claro que el agua. El viaje de amateur a profesional es el viaje del héroe que se cumple en los guiones de cine: la llamada de la aventura, rechazar la aventura, que pase algo determinante y cambiemos de opinión y digamos que sí, ect… Así hasta cumplir los 15 pasos. Nada importante se ha hecho sin entusiasmo, y sí, sin sacrificio. Es una odisea en el que los costes van al alza, emocionalmente, psicológicamente y espiritualmente. Hacerse profesional es turbulento y asusta.

Steven se hizo profesional a sí mismo.

El talento no importa.

Steven Pressfield.

Los beneficios

Los que ganamos cuando nos hacemos profesionales es que disfrutamos de nuestro poder interior, nos cuenta Steven Pressfield. Encontramos nuestra dirección en la vida, nuestra voz, y nuestro respeto por nosotros mismos. Nos convertimos en quienes siempre hemos querido ser, pero siempre hemos tenido miedo de dar el primer paso para serlo.

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10 cosas que aprendimos con David Chase

El guionista David Chase con su ‘criatura’: Tony Soprano. David luchó con la depresión clínica, problema que todavía padece.
  1. Escribir cura. David Chase escribió “Los Soprano” porque necesitaba ayuda psicológica, necesitaba terapia, necesitaba una vía de escape para su depresión. David Chase tenía problemas con su dominante y sofocante madre, quien está reflejada en Los Soprano en el personaje de Livia, madre de Tony Soprano, reina del drama, pasivo agresiva y muy necesitada, que volcaba toda su negrura y sus lloros en David y le dejaba sin energía y sin ánimo. Su madre era incapaz de disfrutar de nada de la vida.
  2. A veces las secuencias se caen de los guiones y no pasa nada. Al escribir guion, a veces hay que sacar la podadora y cortar y no pasa nada. David Chase empezó escribiendo una secuencia, en el piloto de Los Soprano, en la que Tony Soprano abría los ojos y se desesperaba. Pero esa secuencia se cayó del piloto. En su lugar vemos la mirada de rabia y sufrimiento de Tony mirando una estatua mientras está sentado en la sala de espera de su psiquiatra, la doctora Melfi. A veces hay que matar a nuestras queridas criaturas.
  3. Contar con el rechazo es normal en este negocio. La cadena Fox no quiso Los Soprano porque no era ni drama ni comedia y además el personaje de Tony no era ‘atractivo’. Pero David Chase ni le sorprendió ni le amargó y se la acabó ofreciendo a HBO. La serie cambió los gustos de los espectadores hacia productos de ficción más complejos y de calidad. “No es televisión, es HBO.”
  4. No te lo creas. A pesar de que Los Soprano en su momento fue la serie estrella de HBO y marcó un antes y un después en la historia de la televisión, David Chase tiene los pies en la tierra, y dice que ahora le costaría mucho venderla a la misma cadena. “Compran algo y luego lo odian”, dice el guionista. No hay que creerse nada porque lo único que perdura es el cambio.
  5. Nadie en televisión es capaz de predecir lo que va a pasar. Ahora mola lo distópico. Todo es distópico. Los Soprano no lo es. David Chase nos hace partirnos de risa contándonos lo que diría HBO si le presentara ahora su serie Los Soprano.

Tony está demasiado gordo, es demasiado borde. ¿A quién le importa Nueva Yersey? Ya he visto a estos tíos antes. No interesa.

David Chase, imitando a un productor ejecutivo de HBO.

James Gandolfini, en sus años de instituto. El actor ganó un Globo de Oro y tres premios Emmy por su interpretación en Los Soprano.
Gandolfini murió el 19 de junio de 2013 en el hotel Boscolo Exedra de Roma debido a un ataque al corazón.

6. Tener una fecha límite ayuda. Cuando escribía para HBO los guiones de Los Soprano, David se tenía que dar prisa. “era como en el periodismo. Me excitaba.” Ahora echa de menos aquelloos años. Ha creado una nueva serie, una precuela de Los Soprano, con el hijo de James Gandolfini, interpretando al joven Tony, pero sin sentir esa urgencia de antes.

7. Lo que importa es la agudeza psicológica. El sello distintivo como guionista de David Chase es la agudeza psicológica. Ni más ni menos. Todos nos sentimos identificados con la relación tóxica que tiene Tony con su madre, pero también con las relaciones disfuncionales con su hermana Janice, o con su propio hijo, quien sufre problemas mentales y en la última temporada de la serie se intenta suicidar.

8. El poder de la empatía. No hay nada más radical que la empatía con otro ser humano. Y David Chase logra que empaticemos con Tony Soprano, que no deja de ser un sociópata y un asesino.

9. Los personajes negativos tienen su propio código moral. Tony tiene su propio código ético, y nos gusta ver cómo lo despliega y posee su línea roja que nunca cruza a diferencia del psicópata Ralph Cifaretto que asesina a una stripper del Bada Bing sin venir a cuento.

10. Tu vida es tu mejor fuente de inspiración. Como si de la doctora Melfi se tratase, David Chase obligaba a sus guionistas a hacer ‘terapia’ en la sala de escritura para luego aprovechar ese material autobiográfico en los guiones de Los Soprano.

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