La mejor serie feminista

Me encanta que Alex no acabe con Nate, recurriendo a la salida fácil de depender de un hombre con economía fluida, me gusta que, aunque Alex acepte el cobijo de Sean porque no tiene donde caerse muerta, no vuelva con su ex. Me encanta que Alex Russell quiera estar sola, decida estar sola, y esté sola, aunque se equivoque, y crea que Sean puede cambiar, y reconecte con él porque eso es humano pero al final decida no volver atrás en su vida, no retomar viejos patrones mentales y de conducta como si no hubiera aprendido nada del sufrimiento que ha pasado. La mejor serie feminista.

El sufrimiento será tu mejor maestro si no te convierte en su esclavo, dijo Concepción Arenal. ¡Ya vale con esa milonga del amor romántico que nos han metido a las mujeres en vena! ¡Coño, basta ya, menuda matraca con esos mitos del amor salvador que luego nos deja a expensas de los hombres, y nos impele a callarnos la boca y a aguantar movidas que no hay que aguantar!

Por esa razón, y otras muchas, celebro una serie como “La asistenta”

Ya vale de tanta pamema, tanta ñoñería romántica en la que parece que la única y exclusiva misión en la vida de una mujer es enamorarse de un hombre y que este se enamore de ella, vivir una historia de amor de cuento de hadas (que nunca sucede en la realidad, avisa a navegantes) y acabar felices como perdices forever.

Bueno, estas creencias hacen mucho daño a las mujeres y hacen que muchas veces sus historias de no amor disfrazadas de amor acaben como el rosario de la aurora. Una serie como “La asistenta” hace mucho bien porque nos cuenta que, al final, la mayor historia de amor que podemos vivir es con nosotras mismas.

La mejor serie feminista
Andie McDowell está brutal como madre de Alex, diagnosticada de bipolaridad.

Sin embargo Alex es tentada. Primero por el dulce Nate, con sus ojos oscuros rebosantes de generosidad y amor, quien, además, tan bien se ha portado con Alex, acogiéndola en su casa junto a su madre que es bipolar y su hija Maddy, ofreciéndole la posibilidad de llevar a su hija a una guardería enrollada de Fisher’s Island, hasta dándole la posibilidad de ir a montar en un poni de su propiedad. El majo Nate que encima está buenorro.

-Ahora no puedo tener una relación-dice Alex a Nate cuando éste la invita a cenar.

Alex también es tentada por el sobrio y reformado Sean, el padre de su hija Maddy. No hay ningúna acción en guion que no esté motivada por la psicología del personaje, por el cambio de las relaciones humanas, y las emociones cambiantes en Alex Russell.

Alex limpiando las tumbonas del jardín de Regina. Mucho que limpiar para sobrevivir.

Por otra parte, Alex necesitaba que alguien le quitase la venda que tenía puesta y le diese un bofetada metafórica para caerse del guindo de una puñetera vez y ese alguien es Danielle, con su arrebato tan auténtico como doloroso.

Todo lo que dice es verdad. Es verdad que es mejor estar enfadada que deprimida, y mucho mejor estar en paz que enfadada, y mucho mejor ser feliz. Disfrutad, nenas. La mejor serie feminista.

Puedes ver “La asistenta” en Netflix, la serie más feminista del momento, sin que ningún personaje pronuncie, ni una sola vez, la palabra “feminista”.

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