Cuatro parejas reales luchan por resolver sus conflictos yendo a una psicóloga experta en terapia de parejas, la doctora Guralnik, para tratar de salvar sus matrimonios. Como decía Rafael Santandreu, también psicólogo, que también hizo terapia de parejas, sale más barato que ir a un abogado para tramitar el divorcio. Nos colamos en la intimidad de varias parejas, en esas sesiones con la psicóloga Guralnik, la última oportunidad para salvar sus relaciones sentimentales, en un confesionario que suele permanecer privado y ahora nosotros como espectaores espiamos como voyeurs ávidos porque todo resulta tan humano, tan real, tan cercano que nos desgarra de ternura. Ellos son nosotros, y nada de lo que humano que cuentan nos es ajeno.

Terapia de parejas

Son parejas que se han querido y todavía se quieren, pero están enfadadas, no se dan lo que necesitan, hay peleas y lágrimas, muchas lágrimas, porque es triste asistir al ocaso de una pareja, sobre todo cuando ves los vídeos caseros de sus bodas, las imágenes pixeladas de esos instantes de felicidad, de ardiente esperanza, que contienen el embrión de la promesa de una vida juntos, ahora convertidos en una lluvia de cenizas que flota en el aire, con la melancolía inconfundible del desgaste emocional.

Ilustra la serie terapia de parejas

-Somos incompatibles-dice Annie, una mujer que está cansada de su matrimonio con Mau, un tipo majo y guapo pero demasiado rígido y dominante que a veces la trata de forma desagradable.

Tienen un hijo de 14 años, pero Annie confiesa que en cuanto su hijo tenga cuatro años más, quiere separarse de Mau porque quiere vivir la vida a su manera, como ella quiere, haciendo las cosas que quiere.

-No quiero que vivas esa vida de insatisfacción a mi lado-dice Mau.

-Si él supiera lo que sabe ahora sobre nosotros, no se casaría conmigo, sería un idiota si lo hiciera. Yo, desde luego, no lo haría-añade Annie.

Mau quiere más relaciones sexuales pero Annie no quiere. Él también quiere que le adivine sus deseos, sin embargo ella está cansada, quiere llevar otra vida, no se lo pasa bien con Mau.

Adios al morbo

El programa de Showtime, “Terapia de parejas”, no busca el morbo, es más, lo esquiva. Hay secuencias deliciosas de diferentes parejas en su vida cotidiana en Nueva York, cogiendo un metro, tomándose una copa en un bar, paseando bajo la lluvia, con un café en la mano, sentadas en un banco mirando sus móviles, pidiendo un perrito caliente en un puesto callejero.

Pero mi pareja favorita de la primera temporada de “Terapìa de parejas” la forman Elaine y Desean, ella grita, él está harto, ella dice que ella no le importa a su marido, él enmudece, dice que no quiere ceder a sus caprichosos deseos, que quiere mantener su integridad y no ser dominado de su mujer.

En un vídeo casero, Elaine y Desean, más jóvenes y felices, salen vestidos de blanco ibicenco, abrazándose y bailando en una playa desconocida, mientras las olas lamen sus pies.

Pero la vulnerabilidad aflora también en la doctora Guralnik, cuando se queda sola tomando notas en su consulta, acompañada por su perro Husky, un perrito que siempre está alegre y mueve la cola cuando las abatidas parejas penetran en el espacio íntimo de su ama, el lugar donde esos matrimonios tienen una vía de escape a su tensión emocional.

Crónicas del desamor

Son crónicas del desamor. Cada una es diferente, cada una adopta una forma propia porque todas la historias de amor son iguales, sin embargo cada historia de desamor es diferente.

Ilustra la serie terapia de parejas

Guralnik confiesa a su psicóloga, Virginia Goldner, que siente una increíble responsabilidad, una carga enorme sobre sus hombros cuando intenta ayudar a esas parejas.Además, no se cree lo suficiente buena, no cree que esté ayudando a esas parejas, siente dudas, cree que algunos estarían mejor separados, pero Virginia le contesta que eso no le decide ella, que no puede cambiar la vida de una pareja durante una hora de sesion de terapia psicológica, que no se exija tanto. No está en sus manos.

Una gran psicóloga

Fuera de la terapia de parejas la doctora Guralnik pasea por Nueva York, mira tiestos de flores. Su suavidad y delicadeza, su comprensión, y ausencia de juicio, su preocupación por sus pacientes, su empatía le hacen una buena psicóloga, magnífica, en realidad.

Durante la terapia, las emociones explotan, los llantos se conjugan con enfados, y las heridas del corazón se abren y sangran ante nuestros fascinados ojos porque es apasionante el espectáculo de la fragilidad y complejidad humanas, las viñetas de la vulnerabilidad de los vínculos sentimentales.

El amor es ese misterio que permanece un enigma, un tesoro que se cuida y se descuida, y a veces se pierde como arena que se desvanece entre los dedos.

Todos los protagonistas son súper naturales, y a la doctora Guralnik hay que hacerle un monumento por todo lo que nos enseña sobre la gestión de emociones y conflictos.

Puedes ver “Terapia de parejas” en Movistar +.

Si te ha gustado el post, compártelo con alguien que también lo disfrute. Te lo agradezco.

Ilustra a Nuria Verde, escritora

Si quieres curiosear más sobre mí, échale un vistazo a mi Twitter.

Leave a Reply

WordPress.com.

%d bloggers like this: