Category Archives: series de la BBC

“Los asesinatos de Pembrokeshire”: viejos casos, nueva ciencia forense

Lo que la investigación policial no pudo resolver en el pasado, la ciencia forense y sus avances lo logran en el presente. Esa es la premisa de una serie digna, pero de guion flojeras, con el sello de calidad de la BBC como “Los asesinatos de Pembrokeshire”. La historia está basada en unos crímenes reales que sucedieron en Gales en los años 80, el principal sospechoso, una sesino en serie, que no puede dejar de matar, de momento está en la cárcel por una serie de robos, pero se encuentra a punto de salir en libertad.

El jefe de un departamento de investigación criminal reabre el expediente de dos casos de asesinatos sin resolver de los años 80. Los nuevos métodos forenses relacionan los crímenes con una serie de robos recientes. El equipo de Steve tendrá que reunir más pruebas antes de que el responsable salga de prisión

Los crímenes de Pembrokshire, rutinaria

Lo cierto es que la serie es eficaz pero no aporta nada nuevo, tiene algo de rutinario en su guion, como hecho con desgana, a fuerza de clichés, y es una pena, la verdad es que toda la historia, las tramas, los personajes, los traumas, y la ambientación nos deja un regusto de deja vu que nos desinfla.

Guion flojo

La dirección y los actores están bien. El problema está en el guion que es muy flojo, deslavazado, oído y visto mil veces, algunas veces toma por tontos a los espectadores.

El tono de la narración y la crudeza de la historia aportan la única tensión existente en “Los asesinatos de Pembrokshire”.

Los monstruos viven una vida normal, y Cooper, el asesino lo demuestra con un cinismo y una capacidad de manipulación superlativas. El final es previsible así como el desarrollo de la nueva investigación.

Una ocasión perdida para hacer un True Crime que se eleve del vuelo más gallináceo y convencional del género. Una lástima BBC. Gracias por concursar.

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Los crímenes de Pembrokshire

“Showtrial”: una tensión ascedente

El capítulo dos de la serie “Showtrial” consigue mantener una tensión ascendente y mantiene el buen sabor de boca que nos dejó el capítulo piloto. La incendiaria interpretación de Celine Bunks que interpreta a la descarada, vulnerable, y desagrable Talitha, logra lo imposible: que empaticemos con ella. El punto de vista es original: el de Talitha, la principal acusada del asesinato de su amiga Hannah, junto al de su abogada, Cloe.

Por supuesto, los roles están invertidos. Y los guionistas de World Productions logran que la inspectora encargada del caso, Cassidy, no nos caiga bien por su estilo agresivo y voraz. Aunque, claro, hay un caso de una chica asesinada en juego.

Los guionistas siguen hilando fino también con las injusticias de clase,y uno de los inspectores empatiza con la madre de la víctima, con quien comparte orígenes obreros, que nos abisma en su dolor por haber perdido a su hija tan trágicamente.

Trama personal y policiaca

El cambio de foco sobre el sospechoso, ahora Dhillon, ahora Talitha, es un recurso clásico en el thriller, así como los obstáculos en la investigación policial que hacen descartar sospechosos para luego reengancharlos, son recursos clásicos del thriller.

Desde el punto de vista del guion, se profundiza aún más en la relación entre Talitha y su abogada, Cloe, columna vertebral de la trama personal, más allá de la trama policiaca, noir, que se estrecha cada vez más y más.

En capítulo 2 hay que justificar muy bien un paso de la trama cuando Cloe invita a su clienta a quedarse en su casa tras ser liberada, acto no muy ortodoxo desde el punto de vista de la deontología profesional. Para que Cloe decida dar semejante paso hace falta en la trama que Talitha se desmaye y se golpee en la cabeza porque tiene una afección, al salir de la comisaría. Cloe se apiada de ella, además verbalizando mediante el siguiente diálogo, la decisión de invitarla a su casa:

-No puedes volver a tu casa, Tlitha. Te estarán esperando un enjambre de periodistas.

Tensión de clase, sexo, política para una serie de la BBC que ha atrapado a Inglaterra, y a mí también, por su buen hacer. Sin duda la serie explora la idea de si la verdad importa o no, en un juicio que tiene enganchado al país.

¿El veredicto se basará en lo que realmente pasó o en la idea que se haga el jurado de la acusada? Esa es la potente premisa de “Showtrial”, una serie que merece la pena ver en Movistar +.

Vamos a ver cómo evoluciona la ficción británica y si logra mantener la atención sin excesivos trucos.

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“The responder”: el estrés postraumático de un policía

“The responder”: el estrés postraumático de un policía. El actor Martin Freeman (“Fargo”, “Sherlock”) llena la serie “The responder”, encarnando a un policía atormentado, que atraviesa una crisis personal. Chris sufre ansiedad y depresión, le enferma hacer su turno de noche de policía que responde a las urgencias, tipo mi vecino me ha robado el perro y me amenaza con una pistola, o Fulanita se ha muerto en su casa, ¿pero está muerta de verdad?, o una chica drogadicta ha desaparecido, y un capo de la droga la busca para apalizarla y matarla porque le ha robado 50 kilos de cocaína, o a un pobre y viejo mendigo, unos adolescentes indeseables le queman el colchón donde duerme en un descampado.

Serie diferente

Sin embargo “The responder” no es una serie de policías al uso. En absoluto, la crudeza y el realismo del enfoque hacen que la serie esté cercana al documnental y roce el tono del cine de Ken Loach. Sin duda es un descubrimiento, porque, sin llegar al nivel de “The Wire”, que para mí es una obra maestra dentro del universo seriéfilo, obra del gran David Simon, es diferente a las series de policias tan trilladas que solemos ver normalmente.

Chris Carson intenta salvar su matrimonio con su mujer Kate.

Martin Freeman da vida a Chris Carson, un ex inspector de policía degradado a agente de calle porque un colega de Asuntos Internos que le tenía envidia, fue a por él.

Cada turno de noche es una pesadilla para él, porque Chris es un hombre agotao mentalmente, su trabajo le pone malo, sufre y va a una psicóloga mientras lucha por no derrumbarse psíquicamente. Es un personaje con el que nos muy fácil empatizar porque que levante la mano quien nunca haya sufrido ansiedad o depresión en su vida, y aún así tenga que trabajar.

Un turno, una pesadilla. “The responder”: el estrés postraumático de un policía

Además Chris se enfrenta a sus demonios internos porque ha tenido una infancia de mierda porque su padre le apalizaba un día sí y otro también. Lleva una mochila bien cargadita, con traumas de su niñez y del estrés continuo de su trabajo en la calle ya que se enfrenta constantemente con gente desgraciada, desquiciada y violenta, en una ciudad donde triunfa un sistema corrupto moralmente, ecnómicamente y opera un darwinismo social en el que el pez grande se come al chico y pringan los de siempre: los débiles, los vulnerables, los que no tienen oportunidades desde la línea de salida de la vida.

El sistema es perverso y no tiene escrúpulos, los lobbys de las instituciones y la calle salen a ganar y los dados están trucados. Un análisis sociológico en una trama narrativa que engancha que ya hacía David Simon en “The Wire”, quien diseccionaba Baltimore, la ciudad en sus diversos estamentos: la policía, el Ayuntamiento, los muelles y la pérdida del trabajo tradicional, la prensa. Aquí el análisis es más superficial y se circunscribe a la policía y el daño psicológico que provoca el trabajo a pie de calle a un individuo sensible, Chris Carson.

El mafioso local, capo de la cocaína, y sus dos matones de turno.

El sello de la BBC

Mitad thriller, mitad drama, el punto fuerte de la serie reside en el personaje que interpreta Martin Freeman, magnífico actor que sube el nivel de cualquier serie. Su sufrimiento psíquico, sus ganas de ayudar a Casie, una pobre drogadicta, errática y condenada, su trabajo en la crueldad despiadada del sistema que machaca a los más vulnerables, nos deja su impronta emocionales y se sale del montaje en serie de mucha ficción actual olvidable nada más vista.

La moralidad de la policía y cómo, a veces, el trabajo que hacemos no sirve para nada son los dos grandes temas de “The responder”, cuyos guiones se basan en las experiencias reales del agente de policía Tony Schumacher, también guionista de la serie.

Se nota que las tramas son autobiográficas porque tienen esa detonación emocional propia del material vivo, autobiográfico, y evita caer en tópicos y en estereotipos.

Cinco capítulos de una serie de la BBC que ahora puedes ver en Movistar +.

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“The responder”: el estrés postraumático de un policía.

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“La sangre helada”: nosotros somos Moby Dick

Durante este puente de diciembre me he tumbado en el sillón cubierta por una mantita escocesa de lo más reconfortante, he acariciado los tobillos a mi hijo Gonzalo, y me he visto, en plan maratón, una serie que me ha atrapado de principio a fin y que me da material para escribir muchos posts en este blog. Se trata de “La sangre helada” que cuenta la historia de Patrick Sumner, un ex cirujano del ejército caído en desgracia, que se inscribe como médico del barco en una expedición ballenera al Ártico en el siglo XIX. A bordo se encuentra con Henry Drax, el arponero, un brutal asesino cuya amoralidad ha sido moldeada para adaptarse a la dureza de su mundo. Tenía la esperanza de escapar de los horrores de su pasado, pero Sumner se encuentra con un viaje desafortunado y un psicópata asesino. En busca de la redención, su historia se convierte en una dura lucha por la supervivencia en el Ártico inclemente. La sangre helada es mejor que El Terror.

La serie rezuma una oscuridad ardiente en un entorno muy claustrofóbico y está teñida de un realismo palpitante. La historia nos recuerda mucho a “El Terror”, la ficción del Netflix. Marineros atrapados en el frío polar, enfrentados a un clima hostil y amenazas terroríficas que les llevan a la muerte. Sin embargo “La sangre helada” gana por goleada a la serie de Netflix. ¿Por qué?

Mejor que “El Terror”

Porque “La sangre helada” acierta, al evitar el elemento sobrenatural , mucho más a la hora de elaborar la trama, adoptando un código muy realista que favorece la historia. Aquí no hay monstruos ni criaturas sobrenaturales que siembran la devastación y el horror como pasaba en la serie de Netflix. En “La sangre helada” los únicos monstruos son los seres humanos.

Y se agradece.

Homo homini lupus

El hombre es un lobo para el hombre. Ese es el tema de la serie de la BBC, “La sangre helada”. Somos nosotros mismos los monstruos, tanto como para nosotros mismos como para nuestros semejantes. Somos nosotros nuestro mayor peligro, y nuestra gran amenaza, la más inquietante y letal devastación.

No busquemos fuera, busquemos dentro.

Un diez para este punto de vista.

Colin Farrell, este actor tan inquietante como ecléctico que hizo de un bizarro Alejandro Magno, para mi un error de casting, en este caso interpreta al psicópata Henry Drax, con quien no te gustaría encontrarte en la vida.

Patrick Sumner, un médico traumatizado por su infancia y la guerra colonial en La India, lo hace y se tendrá que medir con la sombra, la sombra que lleva dentro de si y la sombra que encarna Drax.

Es una serie de seis capútlos, formato miniserie, que concluye en esta única temporada producida por la BBC.

Puedes sentir la mordida letal de frío y sí, del terror, esta vez de verdad.

No te la pierdas.

Puedes ver “La sangre helada” en Movistar +.

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La sangre helada es mejor que El Terror.

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Colin Farrel, el peor villano en “La sangre helada”

Colin Farrell proyecta su poderosa presencia física, sus brutales ojos negros llenos de oscuridad y agresividad para dar vida al psicópata Henry Drax. Es la interpretación de un actor que más me ha impresionado este año por la fuerza y el magnetismo que desprende. “La sangre helada” es una buena serie, pero es una gran serie porque Colin Farrell está en ella. Henry Drax es un monstruo.

“La sangre helada” esta dirigida por Andrew Haigh y cuenta la historia de Patrick Sumner es un ex cirujano del ejército caído en desgracia que se inscribe como médico del barco en una expedición ballenera al Ártico. A bordo se encuentra con Henry Drax, el arponero, un brutal asesino cuya amoralidad ha sido moldeada para adaptarse a la dureza de su mundo. Tenía la esperanza de escapar de los horrores de su pasado, pero Sumner se encuentra con un viaje desafortunado y un psicópata asesino. En busca de la redención, su historia se convierte en una dura lucha por la supervivencia en el Ártico inclemente.

Henry Drax es un monstruo

La presentación del arponero Henry Drax es tan realista como eficaz. Folla de pie con una prostituta bajo una techumbre, cuando termina, sin decir palabra, Henry le da unos peniques y ella se marcha corriendo.

Henry camina por las calles de Hull, una ciudad marinera, donde hay muchos barcos balleneros a punto de zarpar, entra en una taberna portuaria donde hay putas y marineros y se bebe ron a granel.

Henry se juega un reloj y hasta se quiere jugar sus botas para pagarse un trago de ron pero pierda la apuesta mientras clama:

-Tengo el gaznate seco porque me he levantado con putas.

“La sangre helada” es intensa y nunca resulta aburrida. Es oscura e inquietante, y habla del eterno conflicto entre el bien y el mal, también habla del ser humano como un depredador que devora a sus congéneres, y como la mala infancia pasa factura y se lleva dentro hasta la muerte.

Su austeridad, su híper realismo hacen que viajes abordo del Volunteer, y que, cuando las cosas se tuercen, bajes a la tierra helada con los marineros.

El pasado es un tierra extranjera donde habitan monstruos. La naturaleza humana es negra como la pez. Los poderosos mandan y el dinero manda aún más. Detrás de las telúricas sombras, late el corazón infantil de una humanidad tierna, vulnerable, ansiada.

Profundidad psicológica en esta aventura náutica que os recomiendo de corazón.

Puedes ver “La sangre helada” en Movistar +.

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“Vigil”: la importancia de acabar en alto

Lo más interesante de “Vigil”, la nueva serie de la BBC, es que sabe mantenerte en tensión a cada minuto, sin dejarte respirar, ya estés bajo el agua, en el submarino de la armada británica o en la superficie, en la base naval inglesa en Escocia . Hay secretos ocultos, corrupción y silencio, en la misión secreta que lleva a cabo un submarino nuclear, Vigil, que navega bajo las aguas del Atlántico Norte. De repente, un marino aparece muerto en su litera por sobredosis de heroína y se abre una investigación policial. Vigil y su guion que acaba en alto.

El creador de “Vigil” es Tom Edge, el mismo que ideó las series “Line of duty” y “Bodyguard”.

Por supuesto, nada es lo que parece y Burke, el marinero muerto, en realidad ha sido asesinado dentro del submarino después de haber tenido una pelea, con su mando superior, sobre si debían salir a la superficie para auxiliar a un pesquero que se estaba hundiendo o seguir adelante con su misión secreta, ocultos bajo el océano, y dejar a la tripulación náufraga a su suerte funesta.

El caso se lo encargan a la inspectora interpretada por Suranne Jones, quien tendrá que pasar tres días en el submarino, averiguando la verdad. Pero una vez que la escotilla se cierra, Jones se encuentra con un ambiente hostil, claustrofóbico, muy jerarquizado y nada colaborador con su investigación criminal.

Fuera del Vigil, en tierra, Leslie, una inspectora de policía compañera, Leslie, hace sus propias indagaciones enfrentándose a una armada británica opaca y agresiva. El caso Burke trasciende el confinamiento del submarino, y desvela una conspiración que ameneza el corazón de la seguridad nacional de Gran Bretaña.

Al final, un ‘cliffhanger’

“Vigil” promete ser una maravilla y la estoy disfrutando hasta las trancas. Contada a la antigua usanza, la serie tiene el sello de calidad de la BBC, con sólidas interpretaciones y un guion sin fisuras. Pero lo más impresionante es su ritmo tenso y rápido junto con la capacidad de los guionistas para acabar los episodios en alto, con un ‘cliffhanger’, hecho que me ha dejado con ganas de ver el siguiente episodio, pescando con su anzuelo de conflicto y expectativa mi atención.

El piloto de “Vigil” contiene en su guion todos los elementos necesarios para funcionar como taladradora de emoción que saca petróleo secuencia a secuencia: un entorno complejo y lleno de conflictos, un puzle interesante, interpretaciones convincentes, una trama intrigante, con sus puntos de giro emocionantes, y un reparto muy competente.

Puedes ver “Vigil” en Movistar +.

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Vigil y su guion que acaba en alto.

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“Condena”: la línea clásica renovada de la BBC

“Condena” es una serie sobre la culpa, los remordimientos, la imposibilidad que tiene de perdonarse a si mismo, Sean Bean, brutal y honesto, la mejor interpretación masculina que he visto en mucho tiempo, pero la serie también se revela como una crítica al sistema carcelario británico, ineficaz, inhumano, donde un preso que entra por primera vez en la cárcel como Mark Cobden (Sean Bean), profesor en su antigua vida, quien se enfrenta a una condena de cuatro años, es carne de cañón.

Craigmore. Bienvenidos al infierno. Sean Bean no tiene ninguna posibilidad como educado profesor de Lengua y Literatura al caer en una olla a presión donde el hombre es un lobo para el hombre. Acosadores de instituto aquí en formato de criminales acosadores de cárcel. Pero Sean es un hombre manso y no se defiende, lo que en la cárcel significa estar muerto. Carne de cañón.

Esta miniserie de tres capítulos de la BBC es de lo mejor que se puede ver en la televisión actualmente. Verdad y asfixia, líneas clásicas para diseñar y contar la historia, la interpretación impactante de Sean Bean y Stephen Graham, el funcionario de prisiones, y unos personajes muy vivos a los que comprendes y conoces, llenos de verdad y dolor y arrepentimiento. Hombres condenados que pagan con su vida las vidas que han arrebatado.

Sean Bean interpreta a Marka, un profesor de Lengua alcohólico que quiere expiar su pena.

La vida anterior de Sean Bean se afantasma, pierde sustancia y realidad: su trabajo como profesor, su hijo, su matrimonio. El remordimiento y el arrepentimiento toman la forma de un flashback troceado que no completaremos hasta el final del tercer episodio de la miniserie británica: la carretera borrosa, demasiados vodkas en el cuerpo, una conducción confusa, la lluvia, y un atropello, la razón por la que Bean está en Craigmore.

La relación entre Sean Bean y Stephen Graham es uno de los puntos fuertes del guion de “Condena”

Hay varios puntos originales y diferentes en “Condena· comparada con otras serie del género carcelario. Sean Bean no es inocente, ha matado a alguien, Sean Bean sufre por lo que ha hecho y está dibujado a la perfección como personaje, conocemos su interior, conocemos su miedo y su remordimiento, exploramos su desesperación, su pánico, y su depresión. Sean Bean no es solo es un personaje que sufre, no, es un personaje multidimensional, con alma, al que, haya hecho lo que haya hecho, atropellar a un hombre y matarlo, entendemos.

Pero aquí viene la radical diferencia con otras series carcelarias, no solo entendemos al preso que acaba de ingresar en una prisión, puro infierno de Dante, también empatizamos y comprendemos a Stephen Graham, quien interpreta a un funcionario de prisiones honesto y estricto al que todos los presos llaman “jefe”, y que se ve atrapado en un conflicto emocional brutal porque tiene ingresado a su hijo en prisión, amenazado por otros presos. Por cierto, vuelve un tema recurrente de las últimas series que he visto: un buen hombre que hace cosas malas por salvar a su hijo, por ejemplo, “Your honor” o “American Rust”, aunque en esta última se trate del hijo de la mujer que ama Jeff Daniels.

Nada es blanco y negro en “Condena”. Nada es un brochazo gordo. Nada es maniqueo, nada es fácil. Todo es complejo y contradictorio, propio de las sutilezas y misterios de la naturaleza humana.

Puedes ver “Condena” en Movistar +. Súper recomendable.

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Carne de cañón.

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La historia de amor de Alan y Celia. “Last tango in Halifax”

Celia (Anne Reid), la madre de Caroline, la maravillosa Sarah Lacanshire, no ha tenido un matrimonio feliz. Frialdad, distancia, falta de amor, falta de todo. A muchas mujeres de su edad les pasa lo mismo. Por fortuna, cuando arranca “Last tango in Halifax”, Celia ya está viuda. Así que cuando recibe una mensaje por Facebook, (la red social de los viejunos) de Alan, su primer amor, flipa en colores. Ambos se ponen en contacto y se citan para verse, para horror de su hija Caroline, quien insiste en ir con su madre a la cita, no vaya a ser el Alan éste un tío tipo Bigote Arrocet con Teresa Campos.

Alan vive con su hija y sus nietos en su granja en plena campiña inglesa. Alan (Dereck Jacobi) es un encanto, cariñoso y dulce. Su familia es la opuesta a la de Celia, quien vive con su hija, Caroline, y sus nietos en una mansión de Halifax. La familia de Alan es rural, campechana y la sal de la tierra, su hija trabaja en su granja. Pero Alan y Celia se encuentran en un pub, reverdecen antiguos brotes amorosos, siguen enamorados, y se dan cuenta de que cuando eran jóvenes, su alejamiento fue derivado de una amiga celosa de Celia que no entregó una carta de amor a Alan a ésta.

“Last tango in Halifax” es una serie de BBC ONE que empezó a emitirse el 20 de noviembre de 2012.
Dereck Jacobi (famoso por su papel en “Yo, Claudio”) encarna a Alan, el primer amor de Celia, aún enamorado de ella.

Dereck Jacobi interpreta a un personaje delicioso. Alan encarna al abuelo que a todas nos gustaría tener. Tierno y bondadoso, mira por su hija, que es una cabeza loca, pero también por sus nietos. Es la roca de su familia y a la vez, le sobra cariño por Celia, y supone la contrapartida luminosa al oscuro marido de la madre de Caroline.

Celia y Alan forman una pareja que viven una historia de amor de las que nunca vemos en una serie de televisión: una historia de amor protagonizada por dos ancianos.

Las segundas oportunidades, el nunca es tarde para el amor, el primer enamoramiento es para siempre son los temas que gravitan en “Last tango in Halifax”, inspirada en una vivencia autobiográfica de la creadora de la serie, Sally Wainwright, cuya madre se casó con su primer amor en la vejez.

Alan se casa con Celia, y se pone a bailar y cantar en plan escocés durante la boda en un momentazo épico.

Por otra parte, la pareja también sufre sus crisis, especialmente cuando Caroline se enamora de Kate, y sale del armario. Celia se lo toma fatal y causa sufrimiento a su hija. Ambas se distancian. Sin embargo Alan da la cara por Caroline y Kate, acusando a Celia de cerrazón. La pareja discute y Celia aunque sigue sin gustarle la relación de su hija con Kate, da su brazo a torcer.

Last tango in Halifax es una serie para disfrutar y no parar, sobre todo por la historia de amor de Alan y Celia.

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