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“Succession”. La historia de amor de Gerri y Roman

La historia de amor de Gerri y Roman.

La relación original y bizarra y morbosa y enfermiza y peculiar y única entre Gerri y Roman empezó como un ligue raruno y fetichista llenos de complejos edípicos de Roman hacia Gerri. Pero luego te das cuenta, y flipas porque no te lo esperas, claro que no, porque unir a estos dos es como mezclar agua con aceite, de que hay una ternura entre ellos que te resuena, un vínculo de cariño especial. Roman y Gerri son los únicos personajes que cuidan el uno del otro en la serie de HBO, “Succession”. La historia de amor de Gerri y Roman.

Flípalo, al principio de su relación, Roman el hijo mas truculento, psicopatilla y enfermo mental de la mezquina familia Roy, siente una atracción sexual hacia Gerri, una señora ejecutiva mayor, gran profesional de Waystar, que le sigue el juego porque siente simpatía hacia el chico y también porque se siente superada por Roman, con su carga en profundidad de locura y necesidad, Gerri se paraliza, le sigue la corriente, y regaña a un Roman, que tiene filias masoquistas y si una ‘mamá’, papel putativo de Gerri, le regaña y le dice lo malo que es, se tiene que masturbar con urgencia y correrse.

Bueno, una de las tropelías locuelas de Roman Roy.

Pero no, amigas, luego la relación entre Roman, el chiflado, y Gerri, la ejecutiva juiciosa, evoluciona.

Resulta que Roman es humillado por su padre, quien le aleja de la empresa porque le considera un inútil sin ninguna experiencia profesional. Pero Gerri le consuela y le aconseja que se apunte y se tome en serio estudiar un curso de gestión empresarial desde abajo. Y Roman, aunque sea un zumbado, le hace caso.

Cuando Logan traiciona a Shiv después de haberle prometido el oro y el moro, y juega con las candidaturas dentro de la empresa para la dirección, Roman defiende a Gerri.

Roman y Gerri forman una pareja imposible, y sin embargo se quieren.

Puedes ver “Succession” en HBO.

La historia de amor de Gerri y Roman.

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Grecia y Roma en “Succession”

Shakespeare sale de su tumba para encontrarse en Wall Street, llamar a los de HBO y escribir” Succession”. La referencias shakespeareanas, desde Hamlet hasta Macbeth pasando por Enrique V, “Oh you, happy few”, podía decir Kendall Roy a sus mermadas huestes cuando se enfrenta en la batalla a su padre, son tan variadas como brillantes. Succession es Roma.

La disfuncional familia de Logan Roy y sus cuatro hijos, que controlan una de las empresas de medios de comunicación y entretenimiento más importantes del mundo. Los problemas llegan cuando se plantea quién será el sucesor del patriarca.

Succesion es Roma

Pero “Succession” también es Roma, los últimos días del Imperio, la decadencia de Roma cuando el emperador temía que los miembros de su propia familia le envenenaran la comida y la bebida y un esclavo las probaba antes de que las catara el emperador.

“Succession” es la amoralidad y el libertinaje, la corrupción del Senado, la arrogancia de César al manejar el Imperio.

Porque “Succession” es una historia sobre la degeneración del capitalismo y sobre los degenerados que produce un capitalismo enfermos.

Logan Roy podría ser Nerón, Marcia opodría ser Agripina, y Roman podría ser Calígula.

Nihil novum sub sole.

-Tú también hijo mío-le dice César a Brutus.

Lo mismo le podría decir Logan Roy a Kendall.

Las referencia clásicas no acaban ahí. Está el caballo de Troya que le regalan a Kendall después de haber apuñalado a su padre. Las guerras troyanas donde los griegos consiguen vencer, Aquiles y compañía, aquí son guerras corporativas con OPAS hostiles y consejos de administración.

Alea jacta est.

Jaque mate en los Emmy

En los pasados Emmys, “Succession”, incluso en una temporada muy competitiva y con HBO ya teniendo presencia en la categoría de mejor serie dramática con Juego de tronos, se había colado en la quiniela.

Los actores no habían hecho mella en sus respectivas categorías pero el día de la ceremonia la familia Roy dio un buen sablazo sobre el escenario: Jesse Armstrong, el creador, se llevó el Emmy al mejor guión por su retrato de la familia Roy, la más poderosa de los Estados Unidos y en control de los medios de comunicación más importantes.

“Succession” también se llevó el Emmy a mejor serie dramática. La predicción se cumplió. Los idus de marzo acertaron.

De no tener actores nominados a tener un total de nueveJeremy Strong y Brian Cox compiten como protagonistas, Sarah Snook como secundaria, Nicholas Braun, Kieran Culkin y Matthew McFadyen se ven las caras como secundarios y en las categorías de invitados están James Cromwell, Cherry Jones y Harriet Walter.

Estados Unidos se vende como una meritocracia. Sólo hay que ver “Succession” para desengañarte. O eres de la familia o eres una mierda. Los políticos trabajan al servicio de la familia. Incluso el presidente curra a favor de la familia Roy.

Puedes ver “Succession” en HBO.

Puedes ver “Succession” en HBO.

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No soporto a mi madre. Mare of Easttown. Matrofobia I

Mare me cae muy bien entre otras cosas porque se lleva muy mal con su madre. Ese antagonismo con su mamá me encanta. Ya vale de relaciones ñoñas con las madres en ficción. Hay madres que sacan lo peor de ti. Como Helen. Un poco de matrofobia no hace daño.

No es que sea mala, no, no es eso. Es que Helen dice a Mare justo lo que no quiere oir. ¿Os suena?

Helen hunde aún más a su hija, cuando Mare necesita más consuelo, cuando la caga con Carrie, por ejemplo, Helen dice cosas como que no hay que hablar mal de los muertos, y otros tópicos maternos, Helen le dice que no trabaje demasiado a Mare, que si a ver si se va a concentrar demasiado en investigar un caso, ¿le diría eso si fuese un hombre?

Ni de coña.

Además Helen también tiene cosas a favor, personajes multidimensionales, por favor: es más alcohólica que Mare, lo que ya es decir, porque trasiega Manhattans como si fuesen horchatas, incluso se cae y está a punto de romperse la cadera, lo que hubiera sido la puntilla y vuelta al ruedo para Mare y quiere a su nieto Drew un montón.

Helen es una madre tocaovarios que te cagas. No me extraña que Mare se escape tanto al pub del pueblo y beba tanta cervecita Rolling Rock. Tras un día matador en la oficina, tu madre tocándote los ovarios, y diciéndote todo lo que haces mal.

¿Tienes la autoestima por los suelos? No te agobies. Una charla con tu madre a la hora de la cena y te sentirás menos que cero.

-¡Gracias, mamá-grita Mare.

Además Helen es la típica madre que hasta liga con tu novio y se derrite de forma vergonzosa y te hace pasar un bochorno espeluznante cuando alguien tan estupendo como Guy Pierce, ese hombre-cañón, viene a verte.

Coño, que no vuelve este cañón por culpa de tu madre.

Y Mare vive en Esattown, una tierra de nadie:

Odio a mi madre, me empuja al alcohol y al vapeo.

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

El esfuerzo emocional de cuidar de los demás en Mare of Easttown

Kate Winslet aprendió el acento local para interpretar a Mare.

Al principio de la serie Mare of Easttown, Mare después de trabajar todo el día en un caso de una chica desaparecida, antes de ir a casa, va a un acuario de su pueblo para comprar a su nieto Drew que ella cuida, una tortuga y un cajón de cristal para la tortuga. El dueño intenta venderle un invento sofisticado y caro, pero Mare se niega, diciéndole que su nieto tiene problemas con las cosas complicadas, que va con retraso. En esa línea de guión con el dueño de una tienda ya nos damos cuenta de que Drew tiene problemas, no sabemos muy bien cuáles, y que Mare, en su vida personal, cuida y se preocupa de su nieto, con quien poco tiempo después. Luego, ya en casa y el hecho de ir al médico con su nieto, nos damos cuenta de la vida personal de Mare está centrada en cuidar emocionalmente a los demás, y de repente ves el enorme esfuerzo psíquico que la acción de cuidar supone, incluyendo en el lote las batallas cotidianas y repetidas con una hija adolescente en la edad del pavo. ¿En cuántas series has visto eso? El esfuerzo emocional de cuidar de los demás en Mare of Easttown.

Qué estrés

Es una revolución

Mostrar a un personaje al cargo de una investigación policial y que además es la protagonista de una serie, centrándose en su trama personal en el esfuerzo emocional de cuidar a las demás y en la desesperación más absoluta por no haber podido evitar el suicidio de su hijo mayor, Kevin, es una revolución.

¿Qué hacen los inspectores hombres en su vida personal? ¿Qué hacen las inspectoras mujeres que acostumbramos a ver en las series? Vivir una vida personal desolada de mierda o tirarse a todo lo que se menea mientras beben whisky.

Vale. Queda claro.

Mare, con su madre Helen y su nieto Drew, en misa.

Por primera vez en una serie thriller, con dos casos policiales potentes: la desaparición de Katie y Missy, y el asesinato de Erin, se retrata a una inspectora que hace un esfuerzo emocional de cuidar a la gente de su pueblo, y a su propia familia, muy en especiual a su nieto Drew que tiene tics nerviosos y un retraso cognitivo.

Lo repito porque nunca ha pasado. Pero el problema de Mare es que se vuelca en los demás, los cuida lo mejor que puede pero no se cuida a sí misma. No está educada para ello.

Cuidar agota

Cuidar a los demás cansa, es un esfuerzo emocional que te desgasta por dentro y te desgasta por fuera. Cuidar a los demás es agotador y está muy poco reconocido

Además Mare no quiere decepcionar a la gente, ni a su familia, ni a su jefe, ni a la gente de su pueblo, ni a sus compañeros de la policía. Pero lo hace. Y eso la llena de culpa y pesar.

Colin y Mare hablan del caso de las chicas desaparecidas y del asesinato de Erin. Por una vez no están bebiendo una birra.

Mare cuida de la viejecita que ve a un mirón obsesionado con su nieta, y de su amiga Betty cuando su hermano yonki la roba, tambien de su amiga Lori y de su hija con síndrome de Down, Mare cuida de su madre, con la que no se lleva bien, de su hija adolescente y muy en especial de su nieto Drew.

Y eso es lo que le dice a su nuera, Carrie:

-Drew tiene que estar con quien le cuida.

¿Y quien le va a cuidar mejor Mare o Carrie?

Mare.

Mare con su compañero Colin, interpretado por un espléndido Evan Peters.
Durante el rodaje de Mare of Easttwon en los condados de Chester, en Filadelfia.

Terapia

La primera vez que Mare va a terapia con una psicóloga es por obligación. Su jefe le pide que se coja la baja y la fuerza ir a terapia. Gracias a Dios, la psicóloga es normal. Habla poco, pero es compasiva y crea un espacio seguro que permite a Mare abrirse a su ritmo, logra ayudar a su paciente de verdad, sin grandes parrafadas ni alharacas tal y como son los estereotipos de psicológos en las series. La verdad que destilan Mare y su psicóloga es impresionante también por su normalidad.

Su psicóloga es alguien que cuida a Mare, alguien que le pregunta como está y qué hacer para sentirse bien.

Mare no está acostumbrada a que le hagan esas preguntas. Ella esta acostumbrada a cuidar a los demás, no que la cuiden a ella.

Pero la última vez que va a la psicóloga no es porque a Mare la obliguen, sino porque ella va a pedir ayuda. El personaje ha dado un paso importante en su proceso de curación y, desde el punto de vista del guion, en el arco de transformación como personaje.

-Está volviendo el pánico por las expectativas de la gente-dice Mare a su psicóloga.

¿Qué te haría sentir bien?

No se me ocurre.

Conocernos a nosotros mismos

En el viaje de la heroína de Mare, el último paso es afrontar el dolor por la muerte de Kevin, porque el dolor que no se procesa ni se llora, el dolor que se entierra en la sima nega de nuestro ser, no desaparece sino que reaparece como un fantasma demente y purulento, envuelto en niebla y terror, con ropajes angustiosos y nos hace sufrir una y otra vez.

El personaje para transformarse y completar su arco de cambio tiene que conocerse a sí mismo, saber las cuestiones que tiene que afrontar, conocer las cosas que tiene que hacer para estar bien. Pasar de la negación, el silencio y la ocultación a la luz.

El viaje de la heroína, Kate Winslet.

Durante la última sesión de terapia, entre Mare y su psicóloga, esta última confiesa:

-Me preocupa que no hayas superado el luto por la muerte de Kevin.

Kevin, el hijo que perdió Mare.

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El esfuerzo emocional de cuidar de los demás en Mare of Easttown

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

Las cinco mejores series de HBO

Os voy a recomendar las mejores que se encuentran ahora mismo en la plataforma de pago HBO. Un lujazo para no salir ni un segundo a la calle durante el fin de semana o robarle horas al sueño entre semana y dar cabezadas en la oficina. La adicción a las series no tiene límites.

  1. MARE OF EASTTOWN. La serie protagonizada por Kate Winslet es la mejor serie de HBO. Brad Ingelsby, su creador, habla de sus orígenes, el pueblo en el que se crio, de gente corriente y problemas profundos como la depresión y la adicción, con el caramelo de una investigación policial que es solo el cebo, no lo que más importa en esta serie. Kate Winslet como la inspectora irlandesa enganchada a la cerveza Rolling Rock (esas botellas verdes que no falten) y a los cigarrillos electrónicos que arrastra una tragedia familiar de esas que te matan en vida está soberbia. Recoge el testigo de Frances McDormand a la hora de interpretar a mujeres de verdad, reales, sin glamour, que no pivotan al lado de un hombre. Brava.
Si quitas que Kate Winslet es abuela, el resto de la serie es brutal y de excelente calidad.

2. EL VISITANTE. La serie es mejor que la novela de Stephen King, lo que supongo que le debe picar a Stephen. Creada por Richard Price, la miniserie de diez capítulos nos cuenta la historia de dos inspectores Ralph Anderson y Holly Gibney que investigan el brutal asesinato de un niño de once años, Frankie Peterson, ocurrido en un plácido pueblo. Aunque al principio hay una explicación que parece plausible sobre lo que le ha pasado a Frankie, pronto descubriremos que una fuerza sobrenatural ha tenido mucho que ver con la muerte del chaval. Inquietante miniserie con giros a lo Shyamalan, ecos de True Detective, emoción extra y atmósfera malsana y perturbadora. Ojo, El visitante provoca insomnio de 25 quilates.

La serie es mucho mejor que la novela de Stephen King.

3. MS. AMERICA. El punto de esta serie es el personaje que interpreta Kate Blanchett: una política conservadora que se opone rotundamente a la Enmienda por la Igualdad de Derechos, una antifeminista furibunda, vamos. Se trata de una enmienda de principios de los 70 que proponía la igualdad de derechos en el trabajo, divorcio y propiedades entre hombres y mujeres en Estados Unidos.

Phillys al igual que otras mujeres que se declaraban feministas como Gloria Steinhem, Betty Friedam y Shirley Chisholm, creían que dicha enmienda arrastraría forzosamente a las mujeres al ejercito perdiendo a sí sus ‘privilegios‘ como amas de casa.

La serie te deja pensando, y si eres mujer deseando que estalle una revolución. Drama con personajes vibrantes, conflictos, detalles y anécdotas interesante del pasado, ejercicio de equilibrismo entre lo histórico y lo humano.

Las cinco mejores series de HBO.

Cate Blanchett lo borda en su papel de política conservadora antifeminista.

4. SUCESSION. La serie cuenta la historia de la disfuncional familia de Logan y sus cuatro hijos, que controlan una de la grandes empresas de medios de comunicación más importantes del mundo.

El conflicto surge cuando se tiene que decidir quién será el sucesor del patriarca.

Explora a fondo las dimensiones del poder, el placer de poseerlo y las cosas que se pueden hacer con él. Una mirada mordaz, divertida y entretenida a una familia rica y poderosa, con el estilo de los clásicos de HBO. Retrato de los plutócratas que mandan en la economía de la globalización.

Las cinco mejores series de HBO.

Brian Cox se sale con su interpretación en “Succession”.

5. LA INNEGABLE VERDAD. La innegable verdad es que esta serie está de puta madre. Protagonizada por Mark Ruffalo, ese gran actor que se ha quedado entre la niebla insondable de ser protagonista o no ser protagonista, ser recordado o no, interpreta a los dos gemelos idénticos Dominick y Thomas Birdsey, con sus traiciones, peleas, conflictos, tensiones, sacrificio y perdón. La historia tiene lugar en un lugar inventado que se llama Three Rivers, en Connecticut.

Nos cuenta la historia de los dos hermanos en su infancia y juventud hasta entroncar con Dominick en su madurez.

Es una miniserie.

Por cierto, RUN, el nuevo proyecto de Phoebe Waller Bridge, creadora y prota de Fleabag, serie que adoro y me alivió con su humor desinhibidos los rigores del confinamiento, es una mierda pinchada en un palo, un zurullo, una cagada, un truñaco de la peor especie. Avisados quedáis, queridos lectores.

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

“Mildred Pierce”: Kate Winslet y su lucha por mejorar en la vida

Años 30 en Estados Unidos, durante la Gran Depresión. Mildred Pierce (Kate Winslet) es una joven madre, con dos hijas pequeñas, quien toda su vida la ha pasado en la cocina de ama de casa. Su marido le es infiel y un día la abandona. Mildred se queda, con una mano delante y otra detrás, y buscará un trabajo para mantener a sus hijas, forzándose a si misma a evolucionar como mujer y obligándose a buscarse la vida. “Mildred Pierce” es un melodrama clásico, con todo el lujo y la ambientación de época de calidad de los que HBO es capaz.

“Mildred Pierce” me recuerda a mi abuela Felisa, la madre de mi padre, quien se quedó viuda tres años después de nacer mi padre, que tenía tres años, porque mi abuelo, un hombre guapo de bonitos ojos verdes y personalidad dulce, se murió de tuberculosis a los 28 años. Mi abuela no tenía nada, ni una profesión ni recursos económicos, pero contaba con la firme voluntad de sacar adelante a sus hijos y a ella misma. Y así lo hizo, en una época, en plena posguerra y dictadura franquista en la que no había ninguna ayuda para una madre que se hubiera quedado viuda, con dos hijos pequeños y sin un duro: ni guarderías, ni prestaciones de ningún tipo. Mi abuela mandó a sus dos hijos a un internado de curas y se puso a trabajar de auxiliar de enfermería en un hospital de tuberculosos en Navacerrada. Era lo que tenía qué hacer. Mi abuela se perdió la infancia y adolescencia de sus hijos, y aunque se lamentaba pocas veces, la vida era así, a veces me confesaba que le hubiera gustado nacer en otra época. Claro que Estados Unidos no es España y eso se ve muy bien en “Mildred Pierce”.

Intentos fallidos en la trama

La serie es un buen ejemplo para estudiar la evolución dramática de las tramas, y cómo, muchas veces, siguen un patrón que yo llamo “la pauta de los intentos fallidos” hasta lograr una acción del personaje que salga bien, aunque sea contra los propios deseos del personaje.

Analizamos el punto de arranque de la serie. Mildred tiene una fuerte discusión con su marido y esta la abandona de buenas a primeras. Ante su nueva situación se le plantea una necesidad ineludible que sirve de detonante de la acción: tiene que buscarse la vida, conseguir un trabajo para poner comida en la mesa.

Kate Winslet hace un papelón. En la imagen, abrazando a su dos hijas.

Mildred va a una oficina de empleo, la responsable le da calabazas, no hay puestos de recepcionistas ni secretarias. Mildred le dice que es una gran cocinera pero en plena Depresión nadie quiere dar trabajo a una gran cocinera. Primer intento fallido.

Mildred está a punto de conseguir un trabajo de camarera en un restaurante de postín pero se niega porque le parece humillante. Segundo intento fallido.

Mildred tiene una entrevista de trabajo con una mujer noble y rica que se va a casar, y necesita a alguien que le lleve la casa. Pero la mujer trata a Mildred, con tanto desprecio y clasismo, que ésta se rebota, y se marcha allí, con el orgullo intacto y sin un trabajo. Tercer intento fallido.

Mildred se refugia en una cafetería barata para lamerse las heridas mientras se toma un café cuando, de repente, una camarera roba la propina de otra, se produce una pelea con la camarera robada, el dueño despide a la ladrona, Mildred se ofrece a cubrir el puesto libre, convence al dueño, quien la pone a prueba y, al final, Mildred consigue el trabajo de camarera, ese trabajo que al principio de la trama ella dijo dijo que jamás querría. Fin de los intentos fallidos en un melodrama clásico.

Un melodrama clásico

La serie es una adaptación de la novela homónima de James M. Cain, publicada en 1941. Tod Haynes coge el material literario y hace una adaptación magnífica, emocionante, pero que se sostiene sobre los hombre de la brillante y maestra Kate Winslet. Es la actriz británica quien da vida a “Mildred Pierce” y hace que nos importe lo que le pasa a la protagonista. Con su carnalidad física, su expresividad emocional y su talento psíquico, insufla una energía a la serie que si tuviera a otra actriz protagonista, otro gallo cantaría.

Kate Winslet es un animal de la interpretación.

Puedes ver “Mildred Pierce” en HBO.

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

Los agujeros del guion. Mare of Easttown

Atención spoiler. No leas esta entrada si quieres que no se desvelen partes importantes de Mare of Easttown. Me veo obligada a ello para escribir de uno de los principales problemas de los guiones: los agujeros de guion.

¿Que es un agujero de guion? Un agujero de guion es un cabo suelto que no se explica en la historia porque no sigue su lógica narrativa. Es muy muy difícil no tener un agujero de guion, sobretodo en el género thriller.

Guionistas tan experimentados como Brad Ingelsby los tienen, tienes suerte si tienes un solo agujero en el guion. Lo normal es tener más agujeros en el guion que un queso gruyere si escribes un serie policiaca. Esa es una de las razones para usar tu análisis analítico y reescribir.

El agujero de guion de Mare of Easttown

Brad Ingelsby hace un innovación en la estructura de su guion de Mare of Easttown. Normalmente en las series de temática thriller (véase The Killing, por ejemplo) lo que hace el guionista al escribir la historia es lo siguiente: se centran las sospechas sobre un posible culpable del asesinato en cuestión, se lleva esa sospecha a su límite de conflicto y luego se descarta a ese culpable cuando se demuestra su inocencia. Pensad en ello. Pasa en las series en las que se quiere responder a la pregunta: ¿quién lo hizo?

¿Estás seguro de lo que haces Brad?

Pero ¿que hace Brad Ingelsby en Mare of Easttown? Como guionista mantiene la sospecha sobre los sospechosos: sobre Dylan, sobre el padre Mark, y sobre John Ross. Y esa decisión, arriesgada aunque potente desde el punto de vista estructural de la historia, le mete de lleno en el agujero de guion de Mare of Easttown.

Bomba, bomba, bomba del guion

Vemos como Dylan tiene mucho interés en quemar los diarios de Erin, vemos que incluso persigue y ¡amenaza con una pistola a Jess!, la mejor amiga de Jess, advirtiéndole de que no hable. ¿Por qué se mete en semejante berenjenal si no es el culpable?

¿Cuál es la explicación del comportamiento de Dylan? Agujero de guion.

Briana siembra la sospecha sobre Dylan al decir que, cuando se despertó esa noche del asesinato de Erin, el chico no estaba con ella, bueno, raro, raro que Briana haga eso, pero Brad lo fuerza para mantener la sospecha sobre Dylan, el chico dice que salió a fumar un cigarro y a dar una vuelta, lo cual es verdad, pero en ese momento creemos que es mentira, pero luego a Dylan le entra una manía homicida contra Jess, raro, raro, rarísimo si es inocente como luego se ve.

Os desafío queridos lectores a que justifiquéis ese agujero de guion. ¿Por qué actúa así Dylan? ¿Es de verdad un agujero de guion o no?

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Si quieres conseguir la novela “Los crímenes de Atapuerca” pincha aquí.

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Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

Los mejores finales de series

El mejor final de series. Hablo con mi madre del final de “Mad Men”:

-No se si lo he entendido. Pero es fantástico. Es el mejor final que he visto de una serie.

Mamá me lo explica.

-Sí, lo has entendido-digo.

Luego mamá se enrolla sobre la cantidad de folleteo que hay en “Mad Men”, que es increíble. El Don Draper recién casado con la Megan, y ya está retozando en la cama con la vecina.

-Pero si se acaba de casar con Megan-grita mamá.

-Ya ves mamá. Este Don…

-No para.

-Es una vía de escape, el sexo, el alcohol, lo hace para no afrontar sus problemas.

No me gusta la deriva que ha tomado la conversación con mi madre.

-Y es increíble cuando lleva a los niños al prostíbulo en el que se crio. Pobre hombre…

-Hmmmm

-Menuda infancia. ¡Y tú te quejas de tu infancia!

-No me quejo.

-Sí te quejas…

-Megan…

-Ah no soporto a esa mujer ni a su familia. Me caen mal-remata mi madre.

Mi madre no soporta a Megan.

-Bueno, a mí tampoco me cae bien Megan.

-Qué tía más desagradable.

-Y al final Joan pasa de los hombres.

-Es que qué mal han tratado los hombres a Joan. Como para no pasar de ellos.

Mamá y yo hablamos de finales de series. Pero pronto me siento muy frustrada. Mamá no tiene HBO, de hecho “Mad Men” se la ve en DVD’s que compra por Amazon, flípalo, lorito.

Con mamá, no puedo hablar del final de “Los Soprano” ni de los de otras series que me han chiflado.

El final de “Los Soprano” es un final abierto, y me encantan los finales abiertos. David Chase se arriesgó al poner el punto final a su serie, además el creador de “los Soprano” tenía muchas presión encima. Lo cual siempre es una carga para un guionista.

¿Qué final de serie me ha gustado mucho últimamente?

El final de “Mare of Easttown” me encantó. Por favor, Brad Ingelsby que sea una miniserie cerrada, que no haya segunda temporada.

Odio que las miniseries se alargan en un bucle de temporadas.

Y a vosotros, ¿qué finales de series os han gustado? Se admiten apuestas.

Puedes ver “Mare of Easttown” en HBO.

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El mejor final de series.

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

“Sucesión”: la manía de llevar a los personajes al extremo

Estoy disfrutando con “Sucesión” en HBO, la serie basada en la familia Murdoch, poseedora de un imperio de medios de comunicación y entretenimiento. Sin embargo, hay algo que me molesta en el guión, como una abeja que me ronda durante una maravillosa comida de verano, y amenaza con picarme: la manía de los guionistas de la serie de llevar a los personajes hasta el extremo, de tal manera, que muchas veces se vuelven caricaturescos y pierden verdad. El gran defecto de Succession.

Una lástima porque “Sucesión” me encanta. Es la serie que veo en mi móvil cuando hago bici en el gym. Es adictiva y tiene unos diálogos geniales.

Logan: el viejo rinoceronte

Sin embargo esa molesta sensación de que los rasgos más acusados y tóxicos de las personalidades de los personajes se enfatizan demasiado no me abandona. Me sucedió sobre todo en la segunda temporada, en la secuencia en la que Logan Roy lleva a los hombres de la familia y a ciertos dirigentes de Waystar a cazar y monta un numerito de lo más humillante para descubrir al traidor que quiere sabotear su trato con Pierce.

Me pasa también con Roman, y su psicopatía, su retorcida y enfermiza personalidad cuando involucra a Gerri en sus jueguecitos sexuales. El gran defecto de Succession.

También me sucede con Siobhan aka Pinkie, quien cae en el exceso excelso cuando se trata de manipular a su marido.

Siobhan desea ser la sucesora de su padre.

Fauna humana de lo peor

El personaje más natural al final resulta ser Greg “the Egg”. Su ambición rastrera, su servilismo, nerviosismo y confusión resultan creíbles y muy humanos.

Y Kendall Roy, por supuesto. A ese tipo me lo creo totalmente. Kendall está deprimido y parece deprimido. Sus ojos están deprimidos y también su voz. Verdad cien por cien la que expresa Kendall, sometido a la tortura emocional de su padre. Jaque mate.

El hijo desgraciado mira a su padre, el magnate.

Tom aka “Mr. Potato”

Y luego está Tom. ¿Puede ser Tom tan rastrero y dócil? ¿Tan egoísta y mundano? Es una marioneta en manos de su mujer y de Logan Roy. Sí, es creíble. Tom “el suavón” que aguanta lo que le eche sin perder su cara inexpresiva, sin despeinar ni un pelo en su estilo de Mr.Potato. Sin embargo Tom está exagerado. Cae en su desarrollo en el trazo grueso del pintor de personajes.

Dan ganas de matar a Tom por ser tan pusilánime.

Es una pena, porque la serie es muy buena, pero los personajes pierden complejidad psicológica porque los seres humanos somos contradictorios. Y esas contradicciones a veces desaparecen en “Sucesión”.

Puedes ver ya la cuarta temporada de “Succession” en HBO.

El gran defecto de Succession.

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.