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“Sucesión”: la manía de llevar a los personajes al extremo

El gran defecto de Succession

Estoy disfrutando con “Sucesión” en HBO, la serie basada en la familia Murdoch, poseedora de un imperio de medios de comunicación y entretenimiento. Sin embargo, hay algo que me molesta en el guión, como una abeja que me ronda durante una maravillosa comida de verano, y amenaza con picarme: la manía de los guionistas de la serie de llevar a los personajes hasta el extremo, de tal manera, que muchas veces se vuelven caricaturescos y pierden verdad. El gran defecto de Succession.

Una lástima porque “Sucesión” me encanta. Es la serie que veo en mi móvil cuando hago bici en el gym. Es adictiva y tiene unos diálogos geniales.

Logan: el viejo rinoceronte

Sin embargo esa molesta sensación de que los rasgos más acusados y tóxicos de las personalidades de los personajes se enfatizan demasiado no me abandona. Me sucedió sobre todo en la segunda temporada, en la secuencia en la que Logan Roy lleva a los hombres de la familia y a ciertos dirigentes de Waystar a cazar y monta un numerito de lo más humillante para descubrir al traidor que quiere sabotear su trato con Pierce.

Me pasa también con Roman, y su psicopatía, su retorcida y enfermiza personalidad cuando involucra a Gerri en sus jueguecitos sexuales. El gran defecto de Succession.

Y también me sucede con Siobhan aka Pinkie, quien cae en el exceso excelso cuando se trata de manipular a su marido.

Siobhan desea ser la sucesora de su padre.

Fauna humana de lo peor

El personaje más natural al final resulta ser Greg “the Egg”. Su ambición rastrera, su servilismo, nerviosismo y confusión resultan creíbles y muy humanos.

Y Kendall Roy, por supuesto. A ese tipo me lo creo totalmente. Kendall está deprimido y parece deprimido. Sus ojos están deprimidos y también su voz. Verdad cien por cien la que expresa Kendall, sometido a la tortura emocional de su padre. Jaque mate.

El hijo desgraciado mira a su padre, el magnate.

Tom aka “Mr. Potato”

Y luego está Tom. ¿Puede ser Tom tan rastrero y dócil? ¿Tan egoísta y mundano? Es una marioneta en manos de su mujer y de Logan Roy. Sí, es creíble. Tom “el suavón” que aguanta lo que le eche sin perder su cara inexpresiva, sin despeinar ni un pelo en su estilo de Mr.Potato. Sin embargo Tom está exagerado. Cae en su desarrollo en el trazo grueso del pintor de personajes.

Dan ganas de matar a Tom por ser tan pusilánime.

Es una pena, porque la serie es muy buena, pero los personajes pierden complejidad psicológica porque los seres humanos somos contradictorios. Y esas contradicciones a veces desaparecen en “Sucesión”.

Puedes ver ya la tercera temporada de “Succession” en HBO.

El gran defecto de Succession.

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“Succession”: la sombra de papá es alargada

“Succession” ganó un premio Emmy como mejor guion. No es para menos. Las tramas, las secuencias, los diálogos están muy ajustados. No falta nada, pero tampoco sobra nada en la historia que los guionistas nos quieren contar: el éxito de la maldad de una familia corrupta y millonaria, magnates de los medios de comunicación, cuyo patriarca se está derrumbando.

La eficacia del piloto

El capítulo piloto de “Succession”, cuya una de sus principales funciones es presentar a los personajes y plantear el tema de la serie a la que vez que enganchar al espectador para que sigamos viendo los siguientes capítulos, cumple sus expectativas. En primer lugar, conocemos a Logan Roy, el patriarca de la familia, un tipo aterrador que pese a su riqueza y poder está perdiendo facultades y en plena noche mea en su dormitorio en vez de en el baño y lógicamente, se cabrea un montón. Luego conocemos a través de la técnica de pasar de positivo a negativo, en un par de secuencias, cuando uno de los hijos quiere cerrar un trato y comerse Nueva York y fracasa, al personaje al que le pesa ser hijo de Logan. La sombra de papá es alargada, y las ganas del hijo de complacer a su padre, ocultarle la verdad para evitar decepcionar, duelen.

Brian Cox interpreta a Logan Roy, el patriarca de la familia en este drama-culebrón.

Esa dinámica de pasar de positivo a negativo, y viceversa, para avanzar dramáticamente en la trama también está presente al presentar a otro personaje que hace de gigante peluche en un parque de atracciones de la familia Roy. Al principio el chico sale contento, pero los niños le zarandean y se suben encima de él y acaba vomitando delante de los críos. Despedido.

Una familia súper oscura

En “Succession”, se utilizan la astucia, el sigilo, la intriga, las estrategias sibilinas para ganar los juegos de poder y salir victorioso. Su slogan sería: mejor comer que ser comido.

Basura emocional, toxicidad moral de una familia, los Roy, que no tiene ningún escrúpulo moral, sólo quiere salirse con la suya y conseguir más poder y dinero.

La avaricia, la amoralidad, la ambición están presentes en las tramas de “Succession”. En la serie, no se utiliza la violencia física, sólo la violencia moral.

Una mirada mordaz a los ricos, el poder y la familia que es emocionalmente relevante.
Gente desagradable que logra que te intereses por ella. No es fácil.

Puedes ver “Succession” en HBO.