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La historia de amor de Siobhan y Anna. Segunda parte

-No quiero ser la razón por la que te quedes-dice Anne.

¿Y si no te doy eleccion?-responde Siobhan.

Uno de los puntos a favor de la serie “Mare of Easttown” es la historia de amor entre Siobhan, hija de Mare, y Anna, una chica más mayor que ella que le da alas como el Red Bull, y que no quiere poseer a Siobhan y sobre todo no quiere convertirse en la estúpida razón por la que la chica decida quedarse en ese pueblo maldito y familiar, con fuertes lazos en su comunidad, y desaproveche la posibilidad que tiene de estudiar en Berkley y se quede en un agujero sin futuro como Easttown.

¡No te quedes Siobhan, aunque pierdas a Anne! Tú te mereces algo mejor que Easttown. Vive tu vida porque es la única que tienes, no tienes otra guardada en la maleta.

La historia de tierno amor juvenil, con la inocencia que rezuma el primer amor, aun el alma sin contaminar por la experiencia desgastante de la edad adulta, es la delicadeza con la que se expresa la serie.

-Las cosas importantes a veces no tiene que durar para siempre-dice Anne a Siobhan, en un gesto de generosidad porque es obvio que en cuanto la adolescente se vaya a Berkley, su historia de amor se acabará. Pero Anne es lo suficientemente madura como para desear el bien de su novia y no querer atarla a una vida limitada en Easttown.

No sé si mis padres querrán que me vaya- dice Siobhan, pero eso suena a excusa barata Siobhan. Pero también es muy cierto que tienes miedo por tu madre, no quieres que se derrumbe sin que tú estés, porque no podrías soportar perder a tu madre y sabes muy bien que tienes problemas con la depresión.

Y luego estamos nosotras-añade Siobhan.

Solo llevamos juntas dos meses. He tenido resfriados que me han durado más.

-¿Estás comparando lo nuestro con un resfriado?-pregunta Siobhan.

Siobhan está en buenas manos, en las manos maduras de Anne, que no la van a anclar en Easttown.

Siobhan teme por la estabilidad mental de su madre, Mare.

Como cantaba Sabina:

-Hay amores eternos que duran lo que dura un largo invierno.

A veces esos amores son los mejores.

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Nuria Verde

Nací en Madrid, en 1971. Soy licenciada en Periodismo por la Universidad Complutense. Trabajo como periodista en Televisión Española. También he trabajado como guionista en diferentes series de televisión (Cuatro, Canal +, Telecinco). Asimismo, soy autora del libro Cómo crear una serie de televisión (T&B Editores, 2007) y de la novela El verdadero tercer hombre (Ediciones del Viento).

En 2010 dirigí un corto, Terapia, que fue nominado a los Premios Goya.

Madres e hijas. Mare of Easttown

Siobhan es la hija adolescente de Mare. Se pelean pero se quieren. Siobhan es una chica inteligente y bondadosa (defiende a Erin cuando Brianna la pega en el bosque ante la pasividad absoluta de sus compañeros y del padre de su hijo) Siobhan saca buenas notas, y es madura para su edad. Demasiado madura para su edad. Siobhan está obsesionada en cuidar de su familia, muy en especial de su sobrino Drew y de su madre. ¿Qué adolescente hace eso? Mare solo quiere que su hija aproveche la oportunidad de ir a una Universidad mejor y se marche del pueblo.

Angouri Rice es la actriz que interpreta a Siobhan, la hija de Kate Winslet.

Además Mare y Siobhan tienen las típicas y reconocibles peleas de madres e hijas en la edad del pavo.

Su cuarto es un puto desastre y huele a maría.

Mare sobre el cuarto de su hija

Siobhan se esfuerza por superar la pérdida de su hermano, asimilar el dolor, aceptar su muerte. Pero a la vez se ve dominada por la rabia porque fue ella quien encontró a Kevin colgado en el altillo. -Eso no me tenía que tocar a mi, le grita a su madre, no lo tenía que encontrar yo. Y su madre la consuela, porque sabe que su hija dice la verdad. A veces la vida es una auténtica putada.

Siobhan está haciendo un documental sobre su hermano. Muchas de sus acciones están relacionadas con su tristeza, con lo perdida que se siente, con ver a su madre sufrir tanto. Siobhan se lleva mejor con su padre, que es profesor de instituto y está más entero que su madre.

Una joven que cuida de su familia y le preocupa que se derrumbe en su ausencia.
Siobhan se enamora de Anne, una mujer muy especial, quien la guía en el proceloso camino de la vida.

Crecer antes de tiempo

Siobhan es muy joven para tener tanta responsabilidad. Para cuidar por Drew, el hijo de Kevin, y hacer de enlace entre su abuela y su madre porque saltan chispas entre ellas la mayoría de las veces.

A Siobhan le ha tocado crecer demasiado deprisa, forzada por las circunstancias, por el suicidio de su hermano. Además la atención de su madre siempre ha estado centrada en Kevin, el problemático. Siobhan está bien. ¿O no lo está? ¿No es demasiado madura para su edad? ¿O es que se lo traga todo?

Como toda su familia está hasta arriba de problemas, y gordos, sus padres no se preocupan mucho por ella que parece estar bien. ¿O solo lo aparenta? Si está mal no se lo va a contar a su madre. Eso seguro.

Además Siobhan es una pacificadora nata, una mediadora, su rol familiar es apagar fuegos pero esa actitud coloca a la adolescente en una peligrosa tierra de nadie.

Mamá, dame un respiro.

Pero, en realidad, lo que le preocupa a Siobhan de verdad no puede contárselo a su madre porque su madre, si se lo cuenta, la mentiría para que ella volara libre, y la chica es lo suficientemente madura y ama lo suficiente a su familia para saberlo.

Lo que le agobia a Siobhan es darle vueltas a:

-¿Que va a pasar con la familia cuando yo me vaya? ¿Va a estar bien mi madre? Y Drew? ¿Que va a pasar con Drew?

Porque Siobhan es una variación sobre un mismo tema que nos afecta a las mujeres.

Las mujeres somos educadas para cuidar a los demás, no para cuidar de nosotras mismas. La sociedad nos elogia cuando cuidamos o no nos elogia y da por hecho ese papel femenino.

Las mujeres somos educadas para escuchar, servir, ocuparnos de ancianos y niños, para poner a los otros primero, por encima de nosotras.

Pero eso ya le ha pasado a Mare. No va a permitir que a su hija le pase lo mismo.