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“Terapia de parejas”: la humanidad de la doctora Guralnik


“Terapia de parejas”: la humanidad de la doctora Guralnik. Guralnik, la psiquiatra y psicóloga de “Terapia de parejas” es un ser humano excepcional. Lo demuestra, no solo en el autentico deseo de ayudar a sus pacientes, sino también en la comprensión y aceptación de ellos como seres humanos.

-Sólo di lo que sientes. No te juzgo-dice Guralnik.

¡Ah qué maravilloso es el no juicio! Que liberación. Me acuerdo cuando iba a mi sesión con mi psicóloga Lucía Boto, de Alava Reyes, y percibía la misma ausencia de juicio en su persona, esa escucha activa e incondicional. Era como si Lucía me abriera, con su mirada, una espita en mi cerebro por la que salían mis miedos y angustias, salía esa oscura noche del alma por la que estaba pasando.

En Orna Guralnik vuelvo a reencontrarme con Lucía Boto, mi psicólogo, y me siento abierta, abierta a la vida, al dolor y la gloria, abierta al mundo, a lo que significa ser humana, abierta a ese tránsito por picos y valles mientras dure el viaje por esta tierra.

La doctora Guralnik dice a la doctora Goldner, la terapeuta que la revista a ella, eh, estamos en Nueva York, en un mundo judío muy cercano a Woody Allen, el único lugar parecido es Buenos Aires, donde tienen una barrio que se llama “Villa Freud”. Tan argentino. Tan…

De hecho, Orna cuenta que se siente cercana con sus pacientes, que también se encuentra al ‘otro lado’ porque ella ha pasado por situaciones muy parecidas, ha vivido sitaciones si no iguales al menos muy próximas. -Claro que los entiendo-dice Orna a Virginia que asiente, comprensiva. Otro personaje fascinante y sabio.

La doctora Guralnik tiene sesiones terapeúticas con sus pacientes que en realidad son experiencias de humanidad compartida, en las que desfilan miedos y deseos ocultos, arrepentimientos y culpas, frustraciones y enfados, amores y desamores.

La solución para que una pareja supere su crisis sentimental la resume Orna Guralink cuando dice:

-Las personas quieren cambiar a su pareja, pero mi experiencia me dice que sólo aquel o aquella que, por un esfuerzo supremo y un acto de amor al otro, se cambia sí mismo, se supera personalmente, logra superar la crisis de pareja. He visto muchas superaciones de mis pacientes. Nunca puedes cambiar al otro, pero siempre puedes cambiarte a ti mismo.

-Lo que van a pedirme es que cambie a sus pareja. Pero no es así como va-dice Guralnik.

Es verdad. Una verdad como una catedral. Una verdad como un piano.

No puedes cambiar a otro, sólo puedes cambiarte a ti mismo

Doctora Guralnik

En la segunda temporada de “Terapia de parejas” nos vamos al confinamiento por la Covid 19, lo cual me da alta pereza porque me recuerda a mí misma encerrada en casa con mi marido Gonzalo, y mi hijo Gonzalo jr, al principio feliz por estar en casa porque estaba pasando un infierno en la oficina, luego mordida por la incertitdumbre, dando saltos en el vacío, sin saber lo que iba a pasar orque la vida era como vivir dentro de una película de terror de serie B. El apocalipsis estaba pasando en vivo en la calle y se colaba por la voz de los locutores del Telediario

También me da un poco de bajón porque las parejas de la segunda temporada no me gustan tanto como las de la primera, qué pena. Sobre todo la formada por Trey, pobre hombre, y su frívola mujer, Lana, qué pesadilla estar casado con alguien que te considera débil porque has perdido tu trabajo.

Por suerte la pareja de gays consigue levantar el reality más fascinante y auténtico de la televisión.

Y como yo estoy enganchada a la personalidad, humanidad, y sabiduría de la doctora Guralnik, poco a poco me voy relajando y olvidando tanta videoconferencia por Zoom y esas imágenes desoladoras de calles vacías y ancianos enfermos, ese recuerdo tan vívido de una pandemia que nos afectó a todos y que nadie, absolutamiente nadie, vio venir.

“Terapia de parejas” es una acercamiento directo, sensible, y humano a los conflictos y crisis de varias parejas que están pasando un mal momento, En laserie documental, nos asomamos a la intimidad de varios matrimonios, a sus recovecos más profundos, sin escarbar en el morbo o en el amarillismo.

¡Qué alivio!

Lo mejor de esta serie documental de Showtime que puedes ver en Movistar + es la doctora Orna Guralnik. ¿No la conoces? Si la escuchas, descubriras a alguien fuera de lo común, que te puede enseñar mucho sobre…terapia de parejas.

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“Terapia de parejas”, crónicas del desamor

Cuatro parejas reales luchan por resolver sus conflictos yendo a una psicóloga experta en terapia de parejas, la doctora Guralnik, para tratar de salvar sus matrimonios. Como decía Rafael Santandreu, también psicólogo, que también hizo terapia de parejas, sale más barato que ir a un abogado para tramitar el divorcio. Nos colamos en la intimidad de varias parejas, en esas sesiones con la psicóloga Guralnik, la última oportunidad para salvar sus relaciones sentimentales, en un confesionario que suele permanecer privado y ahora nosotros como espectaores espiamos como voyeurs ávidos porque todo resulta tan humano, tan real, tan cercano que nos desgarra de ternura. Ellos son nosotros, y nada de lo que humano que cuentan nos es ajeno.

Terapia de parejas

Son parejas que se han querido y todavía se quieren, pero están enfadadas, no se dan lo que necesitan, hay peleas y lágrimas, muchas lágrimas, porque es triste asistir al ocaso de una pareja, sobre todo cuando ves los vídeos caseros de sus bodas, las imágenes pixeladas de esos instantes de felicidad, de ardiente esperanza, que contienen el embrión de la promesa de una vida juntos, ahora convertidos en una lluvia de cenizas que flota en el aire, con la melancolía inconfundible del desgaste emocional.

-Somos incompatibles-dice Annie, una mujer que está cansada de su matrimonio con Mau, un tipo majo y guapo pero demasiado rígido y dominante que a veces la trata de forma desagradable.

Tienen un hijo de 14 años, pero Annie confiesa que en cuanto su hijo tenga cuatro años más, quiere separarse de Mau porque quiere vivir la vida a su manera, como ella quiere, haciendo las cosas que quiere.

-No quiero que vivas esa vida de insatisfacción a mi lado-dice Mau.

-Si él supiera lo que sabe ahora sobre nosotros, no se casaría conmigo, sería un idiota si lo hiciera. Yo, desde luego, no lo haría-añade Annie.

Mau quiere más relaciones sexuales pero Annie no quiere. Él también quiere que le adivine sus deseos, sin embargo ella está cansada, quiere llevar otra vida, no se lo pasa bien con Mau.

Adios al morbo

El programa de Showtime, “Terapia de parejas”, no busca el morbo, es más, lo esquiva. Hay secuencias deliciosas de diferentes parejas en su vida cotidiana en Nueva York, cogiendo un metro, tomándose una copa en un bar, paseando bajo la lluvia, con un café en la mano, sentadas en un banco mirando sus móviles, pidiendo un perrito caliente en un puesto callejero.

Pero mi pareja favorita de la primera temporada de “Terapìa de parejas” la forman Elaine y Desean, ella grita, él está harto, ella dice que ella no le importa a su marido, él enmudece, dice que no quiere ceder a sus caprichosos deseos, que quiere mantener su integridad y no ser dominado de su mujer.

En un vídeo casero, Elaine y Desean, más jóvenes y felices, salen vestidos de blanco ibicenco, abrazándose y bailando en una playa desconocida, mientras las olas lamen sus pies.

Pero la vulnerabilidad aflora también en la doctora Guralnik, cuando se queda sola tomando notas en su consulta, acompañada por su perro Husky, un perrito que siempre está alegre y mueve la cola cuando las abatidas parejas penetran en el espacio íntimo de su ama, el lugar donde esos matrimonios tienen una vía de escape a su tensión emocional.

Crónicas del desamor

Son crónicas del desamor. Cada una es diferente, cada una adopta una forma propia porque todas la historias de amor son iguales, sin embargo cada historia de desamor es diferente.

Guralnik confiesa a su psicóloga, Virginia Goldner, que siente una increíble responsabilidad, una carga enorme sobre sus hombros cuando intenta ayudar a esas parejas.Además, no se cree lo suficiente buena, no cree que esté ayudando a esas parejas, siente dudas, cree que algunos estarían mejor separados, pero Virginia le contesta que eso no le decide ella, que no puede cambiar la vida de una pareja durante una hora de sesion de terapia psicológica, que no se exija tanto. No está en sus manos.

Una gran psicóloga

Fuera de la terapia de parejas la doctora Guralnik pasea por Nueva York, mira tiestos de flores. Su suavidad y delicadeza, su comprensión, y ausencia de juicio, su preocupación por sus pacientes, su empatía le hacen una buena psicóloga, magnífica, en realidad.

Durante la terapia, las emociones explotan, los llantos se conjugan con enfados, y las heridas del corazón se abren y sangran ante nuestros fascinados ojos porque es apasionante el espectáculo de la fragilidad y complejidad humanas, las viñetas de la vulnerabilidad de los vínculos sentimentales.

El amor es ese misterio que permanece un enigma, un tesoro que se cuida y se descuida, y a veces se pierde como arena que se desvanece entre los dedos.

Todos los protagonistas son súper naturales, y a la doctora Guralnik hay que hacerle un monumento por todo lo que nos enseña sobre la gestión de emociones y conflictos.

Puedes ver “Terapia de parejas” en Movistar +.

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“Terapia de parejas”: Gianni y Mathew

Gianni y Mathew hacen una pareja conmovedora, vulnerable y maravillosa que se merece lo mejor. Se quieren pero sufren. La historia de amor de Gianni y Mathew.

Gianni es bailarín de ballet clásico. Cuando tenía 23 años, Mathew se enamoró de él. Al final de una actuación suya en “El lago de los cisnes”, Mathew subió al escenario y le entregó una rosa como símbolo de su amor. Desde entonces Gianni y Mathew están juntos.

Esa es la parte bonita.

Mathew y Gianni se quieren, viven juntos con sus perros, unos carlinos muy monos, en un apartamento cuco en Nueva York. Pero las cosas no van bien. Mathew es alcohólico, pierde el control, y destroza el apartamento, vive en un infierno y arrastra a Gianni.

Mathew y Gianni forman una pareja que se merece que las cosas les vayan bien.

Gianni aguanta el tirón. No deja a Mathew. Mathew va a rehabilitación. Pero ahora Gianni no puede olvidar el infierno que ha pasado durante tres años junto a su amor. Cuando tienen una pelea, Gianni se lo echa en cara. Mathew se siente avergonzado y culpable. Además su yo sobrio no es tan divertido e ingenioso como su yo borracho. La pareja hace aguas.

Mathew y Gianni hacen una pareja total.
Gianni es un italiano de 26 años sensible y guapetón.
Se enamoró de Mathew a los 23.

Gianni se queja de que Mathew no es romántico ni atento, que no se le ocurre regar sus plantas, o darle un detalle, no le da importancia a las pequeñas cosas.

-Son pequeñas cosas. ¿Qué importancia tienen?-dice Mathew.

Ahí la terapeuta Olga Guralnik ve su oportunidad para intervenir:

-Las pequeñas cosas son importantes. Son cartas de amor.

Mathew riega las plantas de Gianni, cocina para él, le mira desde el sofá. Mathew y Gianni pasean, con sus perritos, por las calles de Nueva York. La historia de amor de Gianni y Mathew.

Nos asomamos a su intimidad cotidiana. Nos sentimos voyeurs, pero no hay nada morboso ni estrambótico. En “Terapia de parejas” todo es sutil y radical a la vez.

Guralnik pregunta a Mathew, con el estilo delicado que la caracteriza, por su adicción al alcohol. ¿Por que quiso hacerse daño? ¿Por qué se agredió de ese modo a sí mismo?

Mathew se retuerce de sufrimiento ante nuestros ojos. Las cámaras desaparecen.

-Por vergüenza. Creía que no valía nada.

-Tuviste una salida del armario traumática-dice Gianni.

-Cuéntame un poco más-anima Guralnik a Mathew.

Y lo que cuenta Mathew es duro: a los catorce años descubrió que era gay, se carteaba con un hombre gay al que pedía guía y consejo, pero sus padres descubrieron una de sus cartas y le montaron una encerrona brutal, abroncando a Mathew. Su padre lo sacó del Instituto y se lo llevó a trabajar con él, mandándole hacer trabajos manuales para que se ‘fortaleciese’ como hombre.

Por si fuera poco trauma para el pobre Mathew, sus padres le mandaron a terapia de aversión de su orientación homosexual. Lo pasó fatal. Estuvo muchos años sin hablarse con sus padres.

Mathew se ha rehabilitado de su adicción al alcohol

Puedes ver “Terapia de parejas” en Movistar.

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“Terapia de parejas”: Tashira y Dru

La pareja que forman Tashira y Dru está en crisis. Bienvenidos al club. Ambos son víctimas de su pasado. Tashira sufre un síndrome clásico: el miedo al abandono. De niña, su padre, un tipo violento que pegaba a su madre aunque nunca nos puso una mano encima a nosotras, dice Tashira refiriéndose a su hermana y a ella, la abandonó. Más tarde, Tashira tuvo a un padrastro que era majo pero también se largó. La historia de amor de Tashira y Dru.

Según ella misma cuenta a la doctora Guralnik: no quiero hacerme muchas ilusiones con Dru.

-¿Sobre qué?

-Sobre que nuestra relación vaya a durar para siempre. Porque luego si él se marcha, lo pasaré fatal.

-Estás lidiando con tu pasado, que te influye con la relación con Dru- dice la terapeuta Guralnik.

A continuación Orna Guralnik le hace la pregunta del millón a Tashira:

-¿Qué hace para ti que una relación dure?

Ella se lo piensa y por fin dice que la comprensión del otro, la paciencia, ponerse en el lugar de tu pareja. Y continuación Tashira suelta:

-Justo lo que yo no hago con Dru. A veces pienso si no lo estaré alejando de mí, haciendo todo lo posible para que me deje. Dru es un hombre bueno.

La doctora Guralnik la escucha, con sus cinco sentidos, y asiente, con una comprensión infinita, con una escucha balsámica que hace que las parejas dolientes se abran como pacíficos delante de ella, lloren, y confiesen lo que les angustia, comprendan y luego acepten lo que tengan que aceptar como parte del proceso de curación.

Esta psicóloga, experta en hacer terapia de pareja, es una joya. Yo hago terapia con ella y absorbo cada detalle que dice para incorporarlo a mi propia vida personal. Una cosa que dice Guralnik y se me ha quedado grabada es que las discusiones sobre si una tiene razón o el otro tiene razón no van a ninguna parte. Otra cosa que también dice y me lo apunto Orna, es que no reaccionemos al enfado de nuestra pareja, sino que hablemos las cosas cuando ya la tormenta haya pasado.

Pero la perla de sabiduría más preciosa que me ha regalado Guralnik es que aunque creamos que tenemos un conflicto con nuestra pareja, muchas veces el conflicto es con nuestros propios problemas, con las zonas bloqueadas de nuestro propio ser.

Orna Guralnick también se muestra vulnerable con su propia terapeuta, Virginia Goldner, le dice que quiere ayudar a Tashira y Dru, pero a veces no sabe si lo está haciendo bien. Virginia le dice que no está en su mano arreglar la crisis de una pareja, sino detectar las áreas en las que la pareja puede trabajar y sugerírselo.

Tashira y Dru se quieren pero quieren quererse mejor, amarse de forma más sana y feliz. Juntos emprenden un camino sin retorno cuando van a terapia de pareja con la doctora Orna Guralnik.
Dru se siente como un fantasma en la casa que comparte con Tashira y sus hijos.

Dru y Tashira llevaban poco tiempo saliendo juntos cuando ella se quedó embarazada. Decidieron tener el niño y Dru se mudó a casa de Tashira aunque ella no estaba muy convencida.

Ahora él dice que duerme con el hijo mayor (de otro padre) de Tashira mientras ella duerme en la habitación de matrimonio,con su hijo pequeño, que no le hace caso, que le trata como si él molestara en casa, que le mina su autoridad delante de su hijo mayor, y que nunca tiene ganas de acostarse con él. Sobre este último punto, el del sexo, Dru es honesto y dice que se siente inseguro con su físico porque está gordo, y que la actitud de Tashira le hace sentirse aún más inseguro porque Dru tiene la sensación de que no la atrae. Vamos, que Dru se siente un intruso dentro de su propia casa.

Guralnik pregunta a Tashira al respecto y ésta dice que es verdad, que está acostumbrada a vivir sola, a ser independiente, a valerse sin la ayuda de un hombre, y de todas formas, no quiere ilusionarse mucho con Dru porque se va a marchar en cuanto pueda.

Dru resopla y mira el techo.

Puedes ver “Terapia de parejas” en Movistar +.

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La historia de amor de Tashira y Dru.

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“Terapia de parejas”: amores infelices

“Terapia de parejas” es una serie documental en la que parejas reales luchan por salvar sus matrimonios, hablando de lo que más les mina como parejas. Es curioso cómo me siento identificada con todo lo que cuentan las parejas, con su dolor, su soledad, sus risas, su incompatibilidad, su infelicidad. También me siento identificada con las ganas de algunas parejas de seguir con su relación y esforzarse en ese intento infinito, amoroso, de salvar su pareja como sea. Historias de amor infelices.

La doctora Olga Guralnik también siente dudas, miedo, inseguridad, incapacidad y vulnerabilidad como terapeuta de las parejas en crisis que se ponen en sus manos para que les ayude. Ella misma va a terapia con otra psicóloga que la guía y sobre todo escucha, le aconseja no ser tan exigente consigo misma y trabajar este aspecto u otro de sus pacientes.

Fascinante.

Yo misma voy a terapia con la doctora Guralnik, sin pagar un euro. Absorbo sus ideas, su sensibilidad y sus pautas para aliviar el sufrimiento emocional, en el que soy una campeona, absorbo como una esponja todo lo que dice esta terapeuta a sus pacientes, aplicándomelo a mí misma, escucho con mis cinco sentidos su sabiduría sobre la naturaleza humana y las relaciones sentimentales.

La doctora dice que nuestra tendencia es a culpar al otro, nuestra propensión es a acusar al otro, pero en realidad lo único que podemos hacer es cambiarnos a nosotros mismos y hacer un esfuerzo por acercarnos al otro y darle nuestro amor, siendo sinceros sobre lo que pensamos y sentimos con valentía y honestidad. Guralnik afirma que las relaciones largas de pareja van cambiando y adaptándose, son hermosas y fascinantes cuando la pareja se ama y se esfuerza en su amor, que no es un momento puntual sino un proceso. El amor no es un río tranquilo, va cambiando, va madurando hasta contar su propia historia que tendrá o no fin.

Las parejas se desnudan y se olvidan de las cámaras durante la sesión de terapia.

Mau y Annie, 22 años juntos

Mau y Annie van a terapia, porque tras 22 años de matrimonio no se entienden, no se aguantan, se declaran incompatibles, y para Mau, el hecho de su mujer no quiera mantener relaciones sexuales no es normal ni es saludable, y por eso Mau cree que Annie tiene un ‘problema’, que no es natural. Annie ya no está enamorada de su marido, un tipo dominante al que le gusta hacer las cosas a su manera, no le gusta Mau aunque sí todavía le quiere, pero no se siente cómoda en su compañía.

El hijo que tienen en común ha cumplido catorce años, y Annie se da un plazo de cinco años para continuar con su matrimonio, hasta que su hijo tenga ya una edad razonable, y entonces separarse de Mau. A Annie no le interesa una higa el sexo, le interesa más vivir la intimidad y una afinidad con un hombre o estar sola. Se siente infeliz. Mau también se siente infeliz. La pareja se encuentra en un callejón sin salida.

A mi marido no le importo

Elaine y Desean llevan once años juntos. Ella se queja de que su marido no le presta atención, ni la mira ni escucha, se lamenta de que Desean pone a otras personas primero, antes que ella. Pero Eline

9 sesiones de 30 minutos en la que la Doctora Gularnick se muestra como una terapeuta implicado, que escucha de verdad a sus parejas pacientes, y que sigue un método. Quiere llegar a l corazón del problema y les da trabajo, deberes en los que esforazrse más consigo mismos que con su parternaire porque aunque la tendencia es a culpar al otro, el problema siempre está en uno mismo. Fascinante.

Historias de amor infelices

Emocionante también las sesiones que mantiene la doctora Gularnick con su propia terapeuta en las que Gularnick muestra su vulnerabilidad como profesional.

Hay risas y lágrimas, hay rabia, vulnerabilidad, tristeza, insatisfacción y frustración, relaciones tóxicas, falta de sexo, y sobre todo hay amores infelices que luchan, qué agonía, qué tristeza tan real, por volver a ser felices.

Diálogos más creíbles

La verdad es que los diálogos reales de las parejas en crisis que acuden a terapia, con la doctora Olarnick, son más creíbles, cercanos, vivos, emotivos que cualquier diálogo que se pueda inventar un guionista cuando escribe para una serie tipo “En terapia”, por ejemplo.

Aquí los diálogos no tienen la artificiosidad alambicada de muchas series, sus giros forzados, su morbo provocado, su tendencia de llevar las cosas al límite para ganar espectacularidad. Son confesiones íntimas, nacidas de la vida misma.

Súper recomendable. Naturalidad al poder.

Puedes ver “Terapia de parejas” en Movistar +.

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Historias de amor infelices.

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